En una muy acotada sesión, Diputados tuvo como tema central el rechazo al aumento retroactivo de gas, que está sembrando cada vez más repudios y acciones legales en todo el pais.
Todos los bloques se manifestaron sobre el tema candente de la semana: el aumento retroactivo de gas fijado por el gobierno nacional, para compensar por la devaluación a empresas que amenazan con efecturar un desabastecimiento al país.
En el bloque oficialista destacó -quizás por sus expresiones grandilocuentes rayanas a lo chabacano- la intervención de Pedro Sandez, que como siempre acusó al macrismo de delincuentes y epítetos similares. De modo irónico, el anteño clamó por la vuelta de Aranguren a la cartera de Energía, indignado por las declaraciones y el accionar del nuevo ministro Javier Iguacel.
Más pedagógico, Guillermo Martinelli explicó que la medida no puede pretender apoyarse en ninguna resolución ni ley “pues atenta contra el Código Civil” y ejemplificó: “Si yo realizo una transacción en la tienda San Juan, comprando una toalla, no pueden venir a mi casa seis meses después a cobrarme el aumento del algodón chaqueño”.
Martín De Los Ríos se anotó al instante para refutar a su colega y remarcó que el gobierno “sólo hace lo que dice la ley”. Mientras, algunos diputados off the récord insistían que ninguna legislación puede estar por encima de los principios del Código Civil. De Los Ríos, firme y decidido como pocas veces, remató diciendo que el real flagelo es la devaluación, no los servicios. Pero su conclusión altisonante no hizo otra cosa que reavivar la llama y los murmullos, y así se podía escuchar a una diputada macrista reconocer con tristeza que la devaluación también es responsabilidad de Cambiemos.
No obstante, el criticado discurso de De Los Ríos terminó con un inusual y cerrado aplauso por parte de sus compañera «pichona» Moisés y por Suriani: no se sabe si fue por haber quedado deslumbrados con la elocuencia del hombre del poncho o simplemente por querer tapar los comentarios del resto de los diputados.
Otros que se anotaron fueron Claudio Del Pla y Tomas Rodríguez. El primero señaló que la política actual la inició el kirchnerismo y que era necesario nacionalizar el sistema bajo control de trabajadores. El segundo directamente hizo referencia a una posible salida del Macri antes de terminar su mandato, lo que provocó el enojo de un hasta ese momento distraído diputado Chibán, quien le gritó “golpista” desde su banca.
Terminado el debate, y apurados por el inicio del paro colectivero- el cual afectaba sobre todo a empleados y periodistas ya que los legisladores se transportan en autos de media y alta gama- los diputados se levantaron y dejaron pendiente el orden del día para la semana próxima.
