Algunos creían que con la llegada de un nuevo gobierno a Salta, Mashur Lapad perdería su lugar de poder, tal como sucedió con Manuel Santiago Godoy en Diputados, pero ocurrió todo lo contrario: Gustavo Sáenz lo protege a pesar de que a pocos les gustaría hacerse cargo del senador vitalicio de Rivadavia.
Mashur Lapad, tercera autoridad provincial, luego del gobernador y el vice, hace 25 años es el representante del departamento de Rivadavia, uno de los más golpeados por la pobreza, y en particular por la desnutrición.
Pese a su responsabilidad por no haber gestionado las obras y el presupuesto necesario para el que departamento pueda salir del estancamiento estructural en que se encuentra tuvo la “habilidad” para seguir en la presidencia e incluso hoy es una de las figuras que acompañan a Gustavo en sus visitas al norte provincial.
Muchos creían que con la llegada de Gustavo Sáenz al gobierno, había llegado su hora. Sin embargo, se las ingenió para que los senadores volvieran a elegirlo, sin mayores resistencias, nuevamente como presidente, algo que no pudo lograr su par Santiago Godoy.
En el día de ayer se mostró en Tartagal con Gustavo Sáenz, en medio de la crisis que todavía persiste por la situación crítica de las comunidades originarias del norte provincial. Anteriormente, apareció una foto en la cual se ve a parte del gabinete brindando junto a Mashur.

Lapad hace gala una vez más de su influencia: no solo no es investigado, sino que al parecer aumento el alcance de su poder.
Se podría decir que para Sáenz es estratégico y necesario la alianza con el senador de uno de los departamentos más grandes del norte. Sin embargo, transitamos un difícil momento, en el cual se deben identificar responsabilidades claras y las de Mashur no son pocas.
Ya son varios los que dentro de las huestes saencistas critican la falta de acción contra un hombre que maneja un presupuesto millonario mientras su lugar de origen se encuentra sumido en la absoluta pobreza.
