El Tribunal resolvió absolver a Sergio Vargas y a Nicolás Cajal Gauffín por el beneficio de la duda.
Sergio Horacio Vargas, alias “Porteño”, resultó absuelto por el principio de la duda (“in dubio pro reo”) del delito de homicidio cuádruplemente calificado por ser cometido con ensañamiento, alevosía, criminis causa y violencia de género, en calidad de partícipe secundario. Se ordenó la inmediata libertad del imputado, sin perjuicio de lo dispuesto por otro tribunal.
El tribunal resolvió además rechazar la demanda civil presentada por la actora civil en el marco de la causa.
Sí se hizo lugar a la solicitud de la fiscalía en lo referido a remitir al Ministerio Público Fiscal Federal de turno copias certificadas de las piezas pertinentes ante la posible comisión de un delito de acción pública.
El tribunal colegiado estuvo conformado por los jueces Francisco Mascarello, Federico Diez y Javier Armiñana Dohorman (interino).
Las instancias finales del juicio se transmitieron on line por Youtube, a través del canal institucional del Poder Judicial de Salta.
El viernes de la semana pasada, durante la jornada de alegatos, los representantes del Ministerio Público Fiscal habían solicitado para el imputado Sergio Vargas la pena de doce años de prisión, como partícipe secundario del delito de homicidio calificado por ensañamiento, alevosía, criminis causa y femicidio.
Para Nicolás Federico Cajal Gauffín, la fiscalía pidió la pena de cinco años y seis meses de prisión por considerarlo autor del delito de encubrimiento agravado. Se solicitó además la prisión preventiva del acusado.
La tutora oficial que intervino en representación de las hijas de Jimena Salas, adhirió a los montos de pena formulados por los fiscales y solicitó la privación de la responsabilidad parental de Cajal Gauffín respecto de sus dos hijas menores. También hizo referencia a una indemnización por daños y perjuicios de parte de ambos imputados a favor de las dos niñas.
Por su parte, los defensores técnicos de los dos imputados solicitaron la absolución lisa y llana de sus defendidos.
