En el Justicialismo salteño no se ponen de acuerdo y Pablo Outes, aparece en la mira por presionar a la dirigencia para que cierre filas con la eliminación de las PASO provinciales.
Según informó un medio oficialista, la dirigencia prefirió faltar al encuentro convocado por Ricardo Villada, hasta tanto, exista un respaldo sin chistar a la posición del gobierno de eliminar las PASO. La unanimidad forzada forma parte de un método coercitivo que se da de un modo cada vez más recurrente.
En efecto no asistieron los integrantes del Consejo provincial, cuyo presidente es Laureano Almirón, como así tampoco los de la CAP -presidida por Pablo Outes- ni los del Congreso -presidido por Diego Pérez-. Tampoco concurrieron los apoderados de esa fuerza política (Pamela Calletti y Gastón Galíndez), como se había especulado en algún momento.
Se comentas que existió una extensa reunión en la sede de calle Zuviría, resolvió el faltazo. Allí concurrieron integrantes de la CAP, consejeros y congresales provinciales y legisladores electos en el PJ.
La cuestión de debate fue porque no se vuelva a mostrar un PJ dividido en cuanto a lo que exponga un grupo de dirigentes ante el ministerio de Gobierno podría diferir de lo que sostengan otros referentes en el recinto legislativo o en otros ámbitos.
En la mencionada reunión también se planteó que el PJ, por su peso político y legislativo, no podría esbozar un planteo diferente al del Gobierno en relación a la eliminación –o nueva suspensión- de las PASO provinciales. En definitiva, el faltazo provocó que las definiciones se retrasen.
«A un partido heterogéneo como el PJ actual es imposible imponerle una línea disciplinada, hay diferentes corrientes de opinión ofuscadas con el rumbo político», comentó una fuente peronista.
