La investigación se inició tras una denuncia de la compañía de telecomunicaciones al detectar un consumo excesivo de datos en una zona donde no hay coberturas de telefonía.
La sección de Investigaciones Antidrogas de “Aguaray” y la Unidad de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Oran desbarataron una banda que establecía conexiones de Internet de forma clandestina. Durante los 8 allanamientos incautaron routers, módems, antenas transmisoras, rollos de cable de fibra óptica y otros elementos tecnológicos.
El grupo estaba conformado por dos ex empleados de la empresa de telecomunicaciones y otros socios que, luego de robar algunos aparatos en la compañía, utilizaron sus conocimientos en la materia para captar “clientes” que quisieran acceder al servicio de Internet.
La fibra óptica extendida era ramificada y potenciada a través de cuatro antenas (dos emisoras y dos receptoras) para distribuir la señal en lugares donde la empresa no tiene cobertura, detallaron fuentes oficiales.
Un ingeniero de la empresa pudo comprobar que los hogares recibían 600 GB diarios, cuando el servicio contratado no debe acceder a los 360 GB. Ese consumo excesivo ocasiono un colapso en las Network Access Point (NET) impidiendo que nuevos usuarios puedan conectarse.
El Magistrado interviniente dispuso el secuestro de los elementos de interés para la causa y que los involucrados permanezcan supeditados a la causa. A continuación, una de las antenas captadas por Gendarmería Nacional:

