Las organizaciones sociales aseguran que el Ministerio de Desarrollo Social también disminuyó la asistencia, pese a que cada vez más familias asisten a comedores en busca de un plato de comida.
Desde que llegó al poder, el Gobierno de Javier Milei decidió llevar a cero la asistencia a comedores y merenderos populares, profundizando los índices de pobreza, en el medio de un contexto de aumento en el precio de la comida y la caída de los ingresos. Los dirigentes sociales, que marcharon en contra del ajuste el viernes último, denunciaron que el gobierno de Gustavo Sáenz también ajusta a los que menos tienen.
Mientras la crisis económica y social lleva a que la demanda aumente en los comedores y merenderos, ahora el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo del controvertido exintendente de Tartagal, Mario Mimessi, decidió recortar la asistencia.
Fernando Corregidor, integrante de la FOB-UTEP Salta, detalló como el ajuste de la cartera de Mimessi golpea a los comedores a cargo de su organización: “Este mes nos entregó partidas para 10 merenderos, cuando solamente en el caso de nuestra organización brindamos merienda a niños y niñas en 25 merenderos. Repartimos la ayuda igual porque todos necesitan”, dijo a Salta/12.
Agregó que el Ejecutivo provincial entrega a las organizaciones sociales alimentos secos, como “leche, arroz, sémola, harinas a veces”, detalló el dirigente, al tiempo que recordó que la asistencia de Nación se redujo a cero.
“En Salta son cientos de comedores y merenderos en una situación crítica, a punto de no tener nada”, aseguró Pablo Rivas, responsable de la agrupación MTR CUBA.
Para colmo, los comedores sufren también el ajuste propuesto por la Municipalidad Hasta el año pasado los merenderos de la ciudad recibían tortillas y/o pan para que los niños puedan acompañar a la tasa de mate cocido o té (de vez en cuando leche) por parte de la Panadería Social.
Con la llegada de Emiliano Durand esa ayuda se cortó. Puso algunas condiciones burocráticas para esa ayuda, dejando afuera a la mayoría de los merenderos. Durand no entendió que el hambre de los niños no entiende de trámites burocráticos ni de caprichos. (M.A)
