Más de 370 casos positivos fueron detectados durante el fin de semana en Salta. Se trata de una severa problemática que no se aborda desde la perspectiva de salud mental, a pesar de la incumbencia de esa área.
Durante el fin de semana en los controles viales realizados por la Agencia Provincial de Seguridad Vial, en el marco del operativo por el Día del Estudiante, 371 conductores fueron sancionados por circular alcoholizados.
Dicha sanción, corresponde con las multas que rondan en alrededor de 300 mil pesos, correspondiendo medidas punibles más altas para casos de reincidencia.
Si bien la detección de conductores alcoholizados es inferior al diez por ciento de la totalidad de los 5478 testeos, el indicador sólo registra los conductores que circulaban por los puestos de control y no pudieron evitar los mismos. En consecuencia, la cantidad es sólo un indicador y la problemática es más severa en términos estadísticos.
Recaudar o prevenir
En Salta, hasta el arzobispo Mario Cargnello, máxima autoridad de la Iglesia, fue detectado manejando habiendo consumido bebidas alcohólicas, otro caso resonante es el de exfuncionario municipal Carlos Ovejero, al que se lo detectó alcoholizado en dos ocasiones en pocas horas de diferencia. Lo cual indica que hay una problemática de orden transversal.
El psicólogo y docente de la Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental, Rodolfo Ceballos, fue consultado por Opinorte sobre esta problemática y reiteró la propuesta de un abordaje interdisciplinario para una situación que genera graves consecuencias, además de cientos de víctimas fatales por año.
Planteó que es necesario que la secretaría de Salud Mental de la provincia, trabaje articuladamente con los organismos provinciales y municipales de control de tránsito y ante la detección de conductores alcoholizados, no sólo se apele a una multa o sanción económica, sino a una serie de tareas para su concientización, similar a lo que ocurre con la cuestión de género y lo que establece la “Ley Micaela”.
Manifestó además que se puede movilizar un importante voluntariado de la sociedad, que entienda la gravedad de esta problemática y que se debe promocionar la figura del “conductor designado”, entre otros aspectos.
