De canallas y malhechores.
Pregunto ¿alguien está sorprendido por lo que está pasando en la República Argentina?
¿Hay alguien sorprendido por cómo estamos viviendo los argentinos estos momentos difíciles y muy caóticos?
Calculo que muchos, yo no. Lo venimos marcando paulatinamente al peligroso personaje de la Rosada, que venía para terminar con la casta política en Argentina, pero resultó ser un gran mentiroso, una estafa.
Estoy hablando de Terminator, de El Topo que llegaba para reventar el estado desde adentro y lo está cumpliendo, del que resaltaba la figura de Al Capone, que trata como héroe al evasor.
La mentira está instalada. Este tipejo cruel y perverso, solo se encerró en su laberinto de engaños, de codicia. Se siente judío, a la bandera argentina la ve como un muro de ladrillos, pero hace flamear la de Israel.
Él llora en el Muro de los Lamentos, pero no tuvo escrúpulo ni piedad para cagar a palos a los jubilados, para desfinanciar al hospital Garrahan y desamparar a los pibes de todo el país que van a salvar sus vidas allí, al igual que se atreve a maltratar a los discapacitados y meter la uña en la caja de la ANDIS.
Las fuerzas del cielo, que llegaron a la Rosada, resultó ser una banda de canallas y malhechores.
Comenzaron a surgir hechos de corrupción, en la Agencia de Discapacidad, en la compra de lentes intraoculares para jubilados, en el PAMI, en la ANSeS, en el cobro para figurar en las listas de candidatos, el caso de la estaba $Libra.
Eso se llama corrupción, hacer caja. Acciones incompatibles con la función pública que les permite recaudar millones, mientras nos dicen: no hay plata.
Se la están llevando. Estos buenos muchachos se fugaron 82.000 millones de dólares, para bajar la mentirosa inflación y para que el dólar no suba.
No fue para inversiones, rutas, hospitales o universidades públicas. Fue para mantener el dólar planchado, os sueldos chatos y una recesión fenomenal.
Abunda ahora el menudeo, el día a día, el trabajo informal.
Me pregunto, si en mi casa tengo superávit, no iría a un banco a pedir préstamo. ¡Abran los ojos, les están metiendo el perro!
Lo del Fondo no alcanzó, ahora, desesperados para llegar a las elecciones del 26 de octubre, mostraron su verdadero rostro.
Estos fracasados de la administración pública, Bullrich, Sturzenegger, Toto Caputo qué es más rápido que un ave de rapiña, mostraron su verdadera cara, viles cipayos y lacayos, solicitaron ayuda a Donald Trump, el que afirma que el Estado no sirve, pide ayuda a otro estado, el norteamericano.
No será gratis, es muy preocupante, estos serviles entregarán la soberanía política y económica. Vayan aprendiendo la letra del himno norteamericano y el día de la independencia el 4 de julio.
Entregar la soberanía es entregar la identidad del país. El tipejo va a ser un monigote y un títere de otro loco como Donald Trump. De los argentinos depende, de los gobernadores y el Congreso, frenar esta entrega, si no, desaparece la República Argentina.
Por Turi Mangione
