El fugaz estudio del Gobernador en Casa de Gobierno quedó en evidencia como un show poco serio, ya que fue realizado por un videotoscopio de escasa precisión. Además, no sirve para testear consumo de drogas.
La rinoscopía en vivo al gobernador Sáenz, practicada en sólo una fosa nasal, durante un acto en el centro cívico Grand Bourg hace una semana, sigue quedando en evidencia como una autentica burla a la ciudadanía, ya que carece de seriedad y de rigor técnico, científico y jurídico.
La acción de Gustavo Sáenz, con el fin de descartar el consumo de sustancias tóxicas, se desmorona.
En radio Infinito, Jorge Dib médico y especialista en otorrinolaringología, explicó por qué ese estudio no es un método válido para confirmar consumo de cocaína u otras sustancias problemáticas.
Asimismo, consideró que, por lo que se pudo ver a través de las redes durante la transmisión en directo, el aparato que se utilizó en este estudio es un “videotoscopio”, que en realidad se utiliza para analizar el oído.
«La rinoscopía es el examen básico que se hace cuando un paciente llega al consultorio y dice que tiene una obstrucción nasal o un problema en la nariz, y sirve para explorar la nariz”, expresó Dib.
“Básicamente, sirve para ver si en la parte anterior de la nariz tenemos alguna desviación, daño en la mucosa, los cornetes aumentados de tamaño o algún colapso, y nos permite tener un panorama de la parte anterior de la nariz”, y agregó que, en determinados contextos, también puede sugerir el “uso de agentes vasoconstrictores”.
Tanto la cocaína como algunas gotas nasales descongestivas de uso común —como la Nafazolina o el Refenax— producen vasoconstricción, es decir, disminuyen el flujo sanguíneo hacia la mucosa nasal, y cuando esto ocurre, la mucosa se observa más pálida de lo normal, lo que se puede advertir a través de la rinoscopía.
Dib precisó que para confirmar el consumo de cocaína y otras sustancias “se requieren estudios de laboratorio, como análisis de sangre que detectan los metabolitos de la droga”, y agregó que “algunos de estos metabolitos pueden identificarse pocas horas después del consumo y otros incluso varios días más tarde, como ocurre en los controles antidoping”.
Por otro lado, contó que el tabique nasal recibe su nutrición a través de la mucosa que lo recubre, y cuando la vasoconstricción es sostenida en el tiempo —por consumo crónico de cocaína o uso excesivo de gotas nasales—, esa nutrición se ve comprometida, lo que genera la muerte de las células del tabique y puede producirse una perforación.
PARA LOS OÍDOS
En Casa de Gobierno, el estudio de Sáenz se hizo con un pequeño dispositivo para explorar el oído. El doctor Dib reveló que el aparentemente se hizo con un videotoscopio, que tiene un espéculo que se usa normalmente para mirar el oído», y detalló que se trata de “un aparato que venden en el Mercado Libre”, a un costo accesible.
“En realidad, ver la entrada de la nariz es una cosa muy fácil, si bien no es el aparato de uso médico habitual, cualquier aparato que tenga una camarita y me pueda capturar una imagen, ya sea de foto o de vídeo, me permite ver la nariz. El tema es que, interpretar el uso de un agente vasoconstrictor en la nariz no es una cosa muy simple”, expresó el especialista, al tiempo que sostuvo que “la calidad fotográfica que necesito para determinar un consumo debe ser alta, no es a ojo directo”.
Finalmente, indicó: “Lo que pasa es que hoy la tecnología que permite la captura de imagen es una tecnología muy barata, pero los aparatos que son de grado médico por supuesto pasan por pruebas de ANMAT y tienen un costo más elevado”.
Por estos tiempos, las maniobras, y las mentiras – como dice el viejo refrán- tienen patas cortas.
