El abogado querellante Pedro Arancibia cruzó con dureza a los jueces de feria que anularon parte de la sentencia. Apelarán a la Corte y hablan de “capricho arbitrario”.
La causa por el asesinato de Jimena Salas sumó un nuevo capítulo judicial que, lejos de aclarar, vuelve a sembrar ruido. El Tribunal de Impugnación declaró de oficio la nulidad de un tramo de la sentencia, aunque sin tocar lo central: la certeza de que Javier Nicolás Saavedra fue el autor material del crimen.
Pedro Arancibia, abogado de la familia, salió a ponerle palabras a lo que considera una decisión innecesaria y confusa. “Hay una sentencia dictada por el Tribunal de Impugnación, que sería como la segunda instancia, que declaró la nulidad de la causa. Fueron unos jueces que estaban en la feria, que no eran los jueces que estaban asignados para eso y declararon la nulidad de oficio”, explicó, marcando el origen del conflicto.
El punto no es menor: Javier Saavedra se suicidó antes del inicio del juicio. Por eso, no podía haber condena. “No se declara la nulidad de la culpabilidad o de la responsabilidad penal. En ningún momento la sentencia dice eso”, aclaró Arancibia. Y fue más directo: “Lo único que se dice es que se declara la certeza que él fue el autor material, pero en ningún momento se le declara responsable formalmente. No se puede, porque cuando fallece alguien en un proceso judicial, se lo sobresee”.
La nulidad dictada por los jueces de feria no discute esa autoría, sino su inclusión en la parte resolutiva del fallo. Un tecnicismo que, para la querella, no cambia el fondo pero sí el clima. “A nosotros no nos varía nada como querella, porque sigue diciendo la sentencia en sus fundamentos que el autor material del asesinato fue Javier Nicolás Saavedra”, sostuvo el abogado. Y remarcó: “Está acreditado que Javier Nicolás Saavedra fue el autor material del asesinato de Jimena”.
Sin embargo, el tono sube cuando se refiere a la intervención del Tribunal de Impugnación. “A mí me parece una cuestión muy banal, no tiene ningún fundamento”, disparó. Y apuntó a lo que considera un daño mayor: “Este fue un caso muy extenso, muy mediático, muy controvertido, donde la familia de Jimena y la sociedad entera se merece saber qué es lo que sucedió”.
Y agregó: “Tener tremenda irresponsabilidad, como la tienen estos dos jueces totalmente mediocres en sus fundamentos, porque dejan de analizar jurisprudencia y doctrina nacional e internacional que habla de que sí se puede establecer la autoría, aunque la persona esté muerta”, lanzó, en referencia a Javier Araníbar y Ramón Medina.
Para Arancibia, el efecto de la decisión es más simbólico que jurídico, pero no por eso menor. “Esto arroja toda una especie de duda, de falta de certeza, de inseguridad. Simplemente, es un capricho arbitrario”, insistió.
La querella ya tiene el próximo movimiento definido. “Nosotros vamos a apelar a la Corte de Justicia de Salta, que es el tribunal que sigue para revisar esta situación que se dio de oficio, porque nadie se lo pidió”, anticipó.
Y cerró con otra embestida, sin matices: “Estos jueces son unos irresponsables, porque no le cambian absolutamente nada a la sentencia. Solo un capricho que genera una confusión espantosa”. Incluso fue más allá: “Le diría que este sería motivo de un jury por la falta de responsabilidad social”, finalizó.
