Mientras Diputados busca tratar la creciente morosidad de las familias, los legisladores de Sáenz no aparecen entre quienes garantizarían el quórum. La prioridad parece estar en no molestar al Gobierno.
Hay algo más que una discusión parlamentaria detrás de la sesión especial convocada para este miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación. Lo que está en juego es el tratamiento de una problemática que golpea directamente a los hogares argentinos: el endeudamiento y la morosidad de las familias. En el temario hay iniciativas sobre sobreendeudamiento, desendeudamiento familiar, tarjetas de crédito, defensa del consumidor, regulación de entidades financieras y mecanismos para proteger a quienes no pueden hacer frente a sus obligaciones.
En ese escenario, los nombres de Pablo Outes y Yolanda «la dipumuda» Vega vuelven a quedar del lado que le resulta más conveniente al Gobierno de Javier Milei, responsable de la situación de millones de hogares en todo el país. Los dos diputados salteños que responden políticamente a Gustavo Sáenz no aparecen, según el poroteo hasta este lunes, entre quienes la oposición cuenta para garantizar el quórum. En cambio, sí aparece Bernardo Biella, también representante de Salta, como uno de los siete diputados de Argentina Federal que la oposición espera tener en el recinto.
Para abrir la sesión hacen falta 129 diputados y la oposición llega con una cuenta extremadamente ajustada: 130. Una ausencia puede hacer caer todo. Y justamente eso es lo que busca el oficialismo. Martín Menem trabaja para convencer a los diputados que responden a gobernadores provinciales de que no concurran, con el objetivo de dejar a la oposición por debajo del número necesario. Entre esos legisladores que no aparecen en la cuenta están Outes y Vega.
Lo paradójico es el tema que quedaría bloqueado. No se trata de una discusión menor ni de una pelea reglamentaria. La Cámara pretende avanzar con proyectos destinados a abordar la morosidad y el sobreendeudamiento familiar, en un contexto en el que la situación financiera de los hogares se convirtió en un problema cada vez más visible. El temario incluye once iniciativas sobre sobreendeudamiento y otras diez sobre desendeudamiento familiar, además de nueve proyectos relacionados con tarjetas de crédito.
Es decir, mientras en las casas se acumulan cuotas, tarjetas, préstamos y deudas que se vuelven cada vez más difíciles de pagar, en el Congreso se intenta abrir una discusión para buscar herramientas que permitan aliviar esa situación. Y el Gobierno nacional trabaja para impedir que esa discusión siquiera comience.
