Una iniciativa interesante se viene discutiendo en las últimas semanas. Junto a profesionales de la talla del biólogo y agrónomo Lázaro Novara o del profesor Marco Aurelio Rodríguez, Arturo Borelli recorrió diferentes medios explicando la propuesta. Aseguran que será histórica e infinitamente beneficiosa para la comunidad.
El jueves pasado, el diputado Arturo Borelli, impulsor de la ley dialogó con los cursos superiores de la escuela agrícola, lugar donde se emplazará el parque y Opinorte fue invitada a escuchar la presentación y dialogó con los expositores.
“Un botánico es una institución dedicada a la conservación, reproducción, investigación y exhibición de las especies que conforman la flora de una región. En los paises desarrollados van más lejos y exponen la flora de cada continente en un espectáculo maravilloso”. Así empezó Lázaro Novara su intervención frente a un auditorio lleno de estudiantes; el experimentado botánico señaló que en otras dos oportunidades se intentó construir un jardín de estas características: la primera fue en lo que hoy es barrio Parque General Belgrano, zona que había sido destinada para tal fin -de ahí su nombre- pero que finalmente fue redireccionada a un plan de viviendas. La segunda iniciativa fue en la zona de Vaqueros, pero el resultado fue similar.
Novara siguió: “Significa una gran emoción para los que hemos venido pidiendo este espacio durante décadas. Una zona con las biodiversidades más ricas del mundo, como lo es Salta, debe tener un lugar educativo, experimental, conservacionista y hasta turístico como el que plantea la ley en cuestión”.
En la exposición se marcó en varias oportunidades la idea de que un botánico no demanda tanto de recursos como sí de voluntad política. El diputado Borelli remarcó que el hecho de haber acumulado tantas experiencias frustradas muestra que un botánico no es visto como una prioridad política, sobre todo en una sociedad en que la especulación inmobiliaria marca la agenda urbanística: “La Escuela Agrícola tiene una zona de 100 hectáreas pretendida para distintos fines y dependencias estatales, incluso ya han hecho un Corsodromo. La iniciativa busca que las tierras vacías sean destinadas a su fin original, como lo es la agricultura -en este caso de conservación- y con un contenido social y educativo altamente provechoso para todos”.
Por su parte, el docente de la Agrícola Marco Rodríguez se mostró con muchas expectativas al respecto, señalando que en el pasado él mismo presentó iniciativas de estas características, que no encontraron eco entre el funcionariado provincial. “Tenemos estudiantes, docentes, padres y allegados que quieren trabajar para hacer realidad la iniciativa. Sin duda vamos a necesitar ayuda del Estado y otras instituciones intermedias, pero sobre todo de la sociedad, que esta se involucre en las tareas de poda, limpieza y todo lo necesario. Pronto convocaremos a todos”.
Para cerrar, el diputado Borelli señaló que, más allá de que se apruebe en diputados, habrá que prestar atención a lo que ocurra en el Senado y en el ejecutivo. Pero además, acotó: “En una etapa de bancarrota como la que vivimos, todo se vuelve cuesta arriba, por suerte hemos notado que muchos son los que quieren colaborar y empujar para que la iniciativa se concrete. Esperemos eso ocurra”.
Este martes, la Cámara de Diputados decide si da el primer paso.
