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domingo, junio 7, 2026

Es necesario un cambio en políticas de Salud

Hoy escuchamos por radio propagandas oficiales tan repetitivas como carentes de racionalidad, con un desagradable gesto de subestimar a su único destinatario, que es el pueblo.

¿Se ha informado a la población si padecer la enfermedad deja inmunidad como el sarampión o tos convulsa, por ejemplo? En un tiempo no lejano se juntaban a los niños con un enfermo de sarampión para que padezcan todos la enfermedad a un mismo tiempo ¿cuál tiene mayor mortalidad? ¿Esto o la vacuna?

Hay vacunas de un indiscutible beneficio, como la que nos protege de la viruela o la poliomielitis, pero hay otras que son un negocio del capital.

Debemos educar al pueblo para que resuelva su presunta enfermedad, despertando su albedrío, sin entregarse al capricho de los gobernantes. Culturizar en vez de prohibir.

Por hambre murieron en el planeta en lo que va del año más de cuatro millones de seres humanos. Esto causa congoja en quienes se anotician sin tener el más mínimo poder de decisión, debiendo continuar su vida entregados a la fatalidad de extrañas decisiones.

Hoy el Covid-19 ha producido 334.994 muertes en casi medio año de pandemia, llegando a paralizar el planeta. No conocemos la coexistencia con otras patologías, vulnerabilidad de grupos etarios, condiciones de vida, salvo pobreza y hacinamiento, cuya evidencia es inocultable. Tampoco conocemos su impacto en la infancia, pero sí conocemos el número de niños muertos por desnutrición.

El hambre en el planeta es de una magnitud y una antigüedad mucho mayor que el Covid-19, sin causar la angustia que ocasiona este último. El contagio y la difusión de tal peligro no sólo la produce el virus, sino también la política, valiéndose de la informática mucho más poderosa y compleja que la antigua información, en pos de objetivos tan distintos al beneficio de la gente.

Es deber del pueblo, en pos del Bien Común, ocupar espacios en esta tecnología, que puede convertirse en la mayor codicia de la plutocracia.

Hoy tenemos la duda de si esta pandemia es fruto de la fatalidad o de una aviesa mano humana.

Sabemos que el Epidemiólogo tiene conocimientos, incluyendo la política para manejar este fenómeno social.

El político es un especialista en generalidades, y nunca puede poner todos sus afanes en un tema que concierne a un especialista en Salud Pública.

Esto es de mayor gravedad si pensamos que la pandemia pasará y nos quedará un problema huérfano de planificación: como la emisión monetaria, los nombramientos de índole política, la liberación de presos peligrosos, junto a la falta de independencia del Poder Judicial, y sobre todo la ausencia de un proyecto político que pueda discutirse con la oposición a fin de unir el país en disenso democrático.

Pareciera que el antagonismo político dentro del Poder Ejecutivo Nacional tan evidenciado en la reciente historia, como la dramática e impune corrupción, se hará extensivo al pueblo argentino, lo cual será tan difícil como peligroso.

Es nuestra esperanza que tanto el Poder Judicial como el Legislativo no se entreguen a la voluntad de un Ejecutivo que sólo busca impunidad para los delitos cometidos por sus integrantes y seguidores.

Quienes abrigamos la esperanza de normalidad y progreso debemos cuidar las virtuosas herencias, que no son pocas, mientras se destruyen y reemplazan las equivocaciones heredadas.

 

FUENTE: Doctor Saravia Day en https://www.facebook.com/cachio.saraviaday.1
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