El caso se hizo conocido luego de una convocatoria hecha por los donantes regulares. Realizaron una manifestación en apoyo a los trabajadores.
Tras realizarse la convocatoria, los medios prestaron atención y entrevistaron a gente del grupo de donantes voluntarios que llamó a manifestarse a favor de los empleados que denunciaron a Betina Saracino ante las oficinas de Violencia Laboral, de Desarrollo Organizacional, del Ministerio de Salud de la Provincia.
Así también las denuncias -al menos habría siete- por «violencia simbólica, verbal, presiones y desprestigio» por parte de la directora hacia el personal llegaron también a las oficinas del ministro de Salud Juan José Esteban.
El principal temor de los donantes, según explicaron, es que los trabajadores con quienes ya han generado un vínculo, pierdan sus trabajos por haber hecho las denuncias. «Nosotros tenemos muchos miedos porque no queremos que saquen a esta gente. Llevamos años sintiéndonos seguros con ellos. Si se los llevan, ya tendemos hasta dudas sobre lo que se hará con la sangre que donamos», dijeron los autoconvocados a diario El Tribuno.
En tanto Saracino, le dijo al mismo medio que “es muy triste cómo dañan con estas acciones la imagen institucional, que tanto nos costó remontar después de la pandemia”. Luego acotó: “De mi parte siempre estuve y estoy abierta al diálogo y nunca tuve animosidad con nadie”.
