La rotura de un dique y posterior derrame de desperdicios mineros en Bolivia derivó en la contaminación de las aguas que llegan a la Argentina.
El gobierno salteño alertó a las comunidades originarias: no deben pescar, beber ni bañarse con el agua del río que es, en la mayoría de los casos, el principal sustento. En tanto que los bolivianos señalan que no hay que preocuparse.
Fuentes gubernamentales informaron días atrás que el pedido se realizó de manera preventiva, hasta que la Secretaría de Recursos Hídricos de Salta pueda realizar los estudios en el tramo del río correspondiente al territorio salteño, que comprende la cuenca que va desde Hito 1 hasta el límite con la provincia de Formosa. Los habitantes de la región salteña de Santa Victoria Este son los que podrían verse afectados.
La semana pasada, varios especialistas advirtieron que, debido al bajo nivel de las aguas, la contaminación llegaría a territorio argentino entre el domingo 7 y martes 9. Las recomendaciones del Gobierno Provincial, en adhesión a la Secretaría de Articulación Federal de Seguridad de la Nación, son no consumir agua, no realizar pesca, no consumir peces y no bañarse en el río.
El abordaje de esta situación se realiza de manera conjunta con el Gobierno Nacional, a través Subsecretaría de Planificación y Gestión Operativa de Proyectos Hídricos del Ministerio de Obras Públicas, y la Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del río Pilcomayo. Enrique Derlindati, doctor en Biología, aseguró por Profesional FM que el gobierno de Bolivia minimizó el impacto que podía tener el derrame, sin embargo, las consecuencias pueden ser graves. Además, afirmó que “los metales pesados quedan fijados en los organismos que habitan el río y se acumulan, por lo que las consecuencias pueden generar problemas para los humanos en el desarrollo embrionario, intoxicación, daño a nivel sistémico y afecta órganos como el hígado, los riñones, entre otros. En los animales, genera muertes u obstrucción del sistema digestivo”.
Qué dicen en Bolivia
Mientras que otros tratan de llevar tranquilidad a la población, sobre todo desde el lado boliviano. Luis María De la Cruz, administrador del Sistema de Monitoreo y Alerta Participativo de la Cuenca del Río Pilcomayo señaló a la prensa: “Por los videos que vi del derrame, es poco probable que impacte significativamente sobre el Pilcomayo”. Luego explicó: “El material se está retirando del área de escurrimiento y con la poca agua que circula, lo más pesado va a quedar cerca de Potosí. El resto se irá diluyendo en la medida que comiencen las lluvias hacia noviembre. Algo va a aumentar sobre los niveles corrientes de contaminación”.
La concejal de Potosí, Reyna Menacho, quien también integra la Comisión de Medio Ambiente Minería y Forestación, ni bien se enteró de la rotura del dique de colas de FiDeCoMin (Federación Departamental de Cooperativas Mineras) fue hasta el lugar. En este sentido, dijo que es un derrame “de envergadura” y afecta a los comuneros potosinos.
