Aunque es cuestionada por su falta de idoneidad, todo indica que Teresa Ovejero tiene el camino allanado para ser la próxima ministra de la Corte de Salta.

Ovejero se recibió en la Universidad Católica pero nadie resalta su trayectoria como abogada. Su cara, más bien, se encuentra ligada al voto electrónico y muy lejos de la abogacía. Se trata de una mujer que responde directamente al gobierno- aunque en rigor nunca fue parte de èl- y que ha sido promotora junto con el gobernador del voto electrónico en todo el país.

Toda su vida se capacitó en Derecho Electoral, el cual no tiene una aplicación judicial; sin embargo, ocupará el lugar que quedó vacante luego de la renuncia de Susana Kauffman. Una tarea para nada fácil teniendo en cuenta la notable tarea de Kauffman y las responsabilidades que tendrá que asumir.

La mayor virtud de Ovejero es su imagen intacta ante la opinión pública: no tiene ningún escándalo ni mancha alguna sobre su figura. Además, como no fue funcionaria, en caso de tratar un caso de corrupción de su gobierno, no se tendría que excusar pero ya todos sabemos para que lado inclinara la balanza.

Pero la falta de idoneidad poco y nada le importa al gobernador al parecer. Basta con recordar la designación de Robbio Saravia para Juez en lo contencioso Administrativo. A pesar de tener pésimos antecedentes en las evaluaciones correspondientes, Saravia fue bancado por Urtubey hasta que las denuncias por violencia familiar que pesaban sobre èl terminaron bajándolo.

Su nombramiento es con acuerdo del senado, pero antes, se encuentra abierto al público, hasta el 29 de marzo del corriente, plazo establecido para presentar posturas y observaciones sobre la integridad moral e idoneidad técnica de la postulante.

Cabe tener en cuenta que el procedimiento de selección de  jueces de Corte se encuentra regulado específicamente por el Decreto 617/08, que dispone que a las observaciones que hiciere el público, la postulante puede contestar dando explicaciones, pero que siempre la decisión final la tendrá el gobernador, el que deberá sostener la postulación enviando o no la propuesta al senado.

Esta claro que el criterio para nombrar jueces de Corte responde a motivaciones estrictamente políticas, si se entiende esta última como la lucha del poder por el poder mismo. Esta conclusión es la que se llega luego de observar que no existen normas que autolimiten los criterios a parámetros objetivos o neutros, como podría ser la idoneidad técnica o la trayectoria, sino a parámetros subjetivos de quienes son los postulantes.

A la luz de este procedimiento y de los antecedentes en el nombramiento de jueces de corte, tendría abierto el camino para pasar de ser secretaria Electoral a ministra de Corte.

Habrá que  ver si  llegan los cuestionamientos.

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