El senador provincial Walter Cruz, dijo que los niños comienzan a consumir drogas a los 13 años. El apacible pueblo norteño enfrenta una realidad que antes veía de lejos, mientras Salud Mental de la Provincia, brilla por su ausencia.
El senador provincial Walter Cruz, del departamento, se manifestó en la sesión de este jueves para contar que en su pueblo, niños y niñas comienzan a consumir sustancias a los 13 años y remarcó que el alcoholismo se ha convertido en un problema central a atender, ya que se registra una gran cantidad de muertes por esa causa.
Cruz consideró que es creciente problemática de adicciones en la zona, especialmente, en niños de muy corta edad.
En este sentido, el legislador resaltó que, al tratarse de una sustancia legal y, por lo tanto, fácil de conseguir, el consumo de alcohol se ha generalizado.
Además, cuestionó que los planes de acción contra las drogas apuntan al microtráfico, pero se olvidan del alcoholismo como una de las afecciones que más daño está haciendo a la comunidad.
“Las muertes por alcoholismo son muy altas en Iruya. Es casi normal el asunto, pero destruye la vida familiar y los lazos comunitarios”, indicó.
En este cuadro, dijo que la Iglesia inició una serie de reuniones con referentes de la comunidad para enfrentar el flagelo.
“En esas reuniones nos damos con que el 60 por ciento sabe quiénes consumen drogas, el 50 por ciento sabe quiénes introducen las drogas en el pueblo y lucran con ello. Desde los 13 años, nuestros jóvenes consumen drogas y alcohol”, sostuvo el senador, y agregó: “Estamos a tiempo de revertir la situación. Muchos quieren mirar para otro lado y no hablar sobre esto por sus miserables réditos económicos”.
