Desembolsará u$s 24.400 hasta marzo. Por su parte, el gobierno publicó su compromiso, que prevé una fuerte caída de la actividad económica.
El FMI aprobó el envío de la ayuda económica para Argentina; será en dólares y en tres desembolsos hasta marzo del año que viene. Desde el ministerio aseguraron que los fondos servirán para estabilizar el dólar y evitar corridas y desconfianza de los inversores.
Por otro lado, se conoció la Carta de Intención elevada por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris al FMI: el Gobierno reconoce que la recesión durará hasta el cuarto trimestre de 2019. Concretamente, espera que «el crecimiento se contraiga entre 2% y 3% en 2018 y entre 0,5% y 2% en 2019″. Sin embargo, prevén un “efecto rebote” con un crecimiento interanual de 8,5% en el cuarto trimestre de 2019».
Con respecto a la inflación, esta “debería alcanzar un punto máximo por encima de 40 % para enero de 2019 y comenzar a caer rápidamente a poco más del 20 por ciento a fines de 2019”. Se ratifica la libre flotación dentro de las bandas anunciadas y el mantenimiento de las altísimas tasas de interés, para bajar la inflación pero enfriar la economía –receta típica del FMI.
El documento pone sus expectativas en una supuesta recomposición macroeconómica para el año próximo y en que la estabilización del dólar regenere la confianza en el país. También confía en que la inflación interanual caiga rápidamente y agrega: «La inflación general debería alcanzar un punto máximo por encima de 40% para enero de 2019 y comenzar a caer rápidamente a poco más del 20%a fines de 2019. La inflación continuará cayendo a un ritmo constante para llegar a un solo dígito para fines de 2021».
El gobierno explica en su documento que el primer acuerdo con el FMI de junio fracasó por el contexto global y por la desconfianza de los mercados ante «las dificultades políticas internas suscitadas por la investigación en marcha y expansión por actos de corrupción vinculados con la operación y construcción de infraestructura y servicios públicos durante la Administración anterior».
Contradicciones
El macrismo vuelve a fijar un compromiso ante el FMI por el déficit fiscal cero, argumentando que es necesario “vivir de acuerdo a nuestras posibilidades”, pero esto no incluye a los pagos de deuda, los que claramente exceden los recursos económicos de Argentina.
El documento expresa que «pretendemos introducir un impuesto sobre la riqueza sobre los hogares para asegurar una contribución significativa a nuestros esfuerzos por parte de quienes se encuentran en el segmento superior de la distribución del ingreso». Esto ya se vio con la media sanción en Diputados a la ley de impuestos a Bienes Personales, por lo tanto ¿se viene otro impuesto más sobre la vivienda? Peor aún ¿Cómo se puede hablar de riqueza cuando se refiere a los hogares?
A pesar de esto, el gobierno reafirmó su voluntad de “proteger” a los sectores más vulnerables a través de una expansión de la asistencia social en su alcance y en montos, pero no dedica ni un solo renglón a explicar cómo recuperar el poder adquisitivo del vapuleado salario de los trabajadores.
