La premiada directora comprovinciana, puso en palabras lo que muchas personas piensan. En Salta la idea de cultura está asociada a un producto turístico, lo cual representa un obstáculo al potencial y al valioso aporte de la actividad.
No es menor que una artista consagrada y reconocida internacionalmente como Lucrecia Martel, tenga presente los problemas profundos de su provincia; a eso hay que añadirle que desde su ámbito propone respuestas que tienen que ver con un reconocimiento pleno de lo que somos y sobre todo de cómo somos y cómo estamos.
Luego de un intercambio con otra directora salteña como Bárbara Sarasola Day, Lucrecia dedicó unos minutos para “hablar de lo que pasa en Salta” y comenzó incomodando sobre la imperante concepción de cultura y su inevitable asociación con el turismo, que va más allá de si forman o no, parte de un mismo Ministerio.
“La cultura no es un adorno, no es el turismo, es lo que hace que nos dé gusto estar todos juntos, que tengamos de qué hablar, que nos construyamos simbólicamente, es muy importante. En este como en todos los Gobiernos de la mayoría de las provincias, la cultura viene de la mano del turismo y es algo para el turista. ¿Qué problema surge ahí? que la cultura que se le vende al turista es él viene a buscar, entonces terminamos en la idea de la tradición, del conservadurismo patético”, planteó Lucrecia.
En procura de la tarea de repensar la problemática, sumó a la reflexión: “la cultura de una provincia es lo que nos va a hacer ser mejores en todo, en la industria, en mejorar nuestra sociedad, en pensarnos de mejor manera. No es un adorno para los festivales”.

Más allá de la separación administrativa dispuesta en la última reforma a la Ley de Ministerios, lo que fue advertido a Martel por una de las participantes en la charla, Lucrecia fue enfática al señalar: “separen de turismo cultura porque no es lo mismo, la cultura es para nosotros, para que simbólicamente mejoremos como provincia, para que tengamos mejores ideas que la tradición, los valores y los gauchos. Los únicos gauchos que respeto, son aquellos que toman el caballo y ayudan a cruzar a la gente por un río que ha crecido”.
Una sugerencia: Las propaladoras
Martel recordó que en sus películas buscó reflejar cuidadosamente el sonido de las ciudades o pueblos, además criticó el hecho de que los rodajes de las productoras metropolitanas se haga en countries o barrios privados, tratando de reflejar la vida de las clase media argentina pero con el déficit de haberlas aislado del sonido cotidiano.
La excusa de hablar de las camionetas con equipos de sonido que venden sus productos por los barrios, las propaladoras, fue para proponer una actividad a tantos músicos que están sin poder trabajar.
“Armen camiones seguros y armen shows musicales en movimiento. Los musiques se mueren de hambre si no inventan algo, no podrán salir. No se puede paralizar algo por una pandemia, los funcionarios son los que menos se tienen que paralizar”, señaló.

El planteo de la Sra.day es lo acertado pero este aquí que la municipalidad o el sadai salen al.paso a cobrar impuestos en los centro vecinales o clubes se contrata artistas del los barrio por los hay a montones jóvenes que están incursionando en la música o show os es imposible mis felicitaciones señora Day