La costo de la obra ronda los 400 millones de dólares y abre interrogantes sobre otro endeudamiento en moneda extranjera. ¿Las regalías mineras serán la garantía de un nuevo empréstito?
El coordinador de Enlace y Relaciones Políticas del Gobierno de Salta, Pablo Outes, anunció ante el Senado que la obra tendrá un costo de 400 millones de dólares, para lo cual se busca financiamiento internacional.
En la reunión con los senadores en la que se habló de la actividad minera, el funcionario indicó que además de la seguridad jurídica, los inversores mineros requieren infraestructura y por ello el Estado provincial tomó a su cargo el proyecto de nuevo gasoducto a la Puna.
La obra tendrá una extensión de 370 km, será un caño de 20 pulgadas y tiene un costo estimado en 400 millones de dólares. “Esto contribuirá a desarrollar la actividad y a cubrir las necesidades de la población del lugar, en uno de los mayoras obras del NOA, que el gobernador Sáenz está gestionando a nivel nacional con vistas a conseguir financiación internacional”, indicó Outes.
Si bien el anuncio es auspicioso para los inversores, aún no está claro cómo se alcanzará el financiamiento si se tiene en cuenta que el Consenso Fiscal 2020, limita a las provincias a contraer nuevos endeudamientos en dólares. No obstante, en el seno del Poder Ejecutivo existe una firme idea de tomar un crédito similar al Fondo de Reparación Histórica, en el que se puso como garantías las regalías hidrocarbuíferas, para el nuevo fondo, la garantía serían las regaláis mineras. Todo está en análisis, no obstante, el objetivo de reforzar la infraestructura para la minería, es una decisión firme.
Outes indicó que actualmente la minería representa el 1 por ciento del PBI provincial, pero son necesarias “regulaciones efectivas para que no ocurra lo que sucedió a fines del siglo pasado en el norte provincial con los hidrocarburos”.
