Una situación por demás inquietante es la que se vive en el radicalismo salteño en pleno proceso electoral. La crisis va más allá de las clásicas y encendidas internas del partido, al que se le quitaron los aportes estatales y una vez más, la sede de calle Mitre al 600 casi vuelve a ser escenario de pugilismo.
En la UCR Salta los mandatos de las autoridades han caducado el pasado 14 de marzo, esto significa que Miguel Nanni, tiene las horas contadas como presidente del partido por el que fue electo y busca ser reelecto como diputado nacional y por el que se inscribió como candidato a gobernador.
La pretensión de Nanni de prorrogar de forma anti reglamentaria su mandato, ha encendido una intensa polémica en el seno del partido, que se suma a otros dos factores: supuestos acuerdos con el oficialismo provincial para dividir la oposición y debilitar la alianza Juntos por el Cambio y la notificación por parte de la Justicia Electoral Federal, de la pérdida de los aportes partidarios públicos por no haber presentado los balances en tiempo y forma como así tampoco la rendición de 4,2 millones de pesos de aportes de la campaña anterior.
Este combo de “tormenta perfecta” tiene otro aditamento que ha crispado aún más los ánimos: la renuncia (no aceptada aún) del apoderado partidario y exdiputado, Humberto Vázquez.
Algunos vecinos de la sede partidaria contaron que la discusión entre quienes hasta hace poco tiempo eran socios políticos, fue tan áspera que casi llega a los arañazos (!!!).
Prórroga fallida
El pasado lunes 3 de abril estaba convocada una reunión de la mesa directiva del comité provincial partidario, la misma había adoptado modalidad mixta (presencial y remota) para asegurar la deliberación y posterior resolución y contenía entre su temario temas trascendentes como:
– Análisis institucional y uso excepcional de extensión de mandato por campaña electoral
– Campaña Electoral.
– Designación del segundo apoderado.
Pese a la flexibilidad, la reunión no pudo concretarse por falta de quórum, lo cual es una clara señal de la crisis institucional y política del partido, como así también de lo solo que se va quedando Nanni.
Muchos reniegan de los contactos estrechos del presidente partidario con la mesa chica del Grand Bourg y entienden la incorporación de Matías Posadas como candidato de JxC, como parte de esos acuerdos. Los más audaces en sus críticas, hablan incluso de fuertes sumas de dinero.
Afiliados afligidos
Un grupo de afiliados se puso en campaña para que se regularice el partido denunciando que están caducos todos los mandatos y que tampoco existe la excepción de la pandemia, como sucedió en 2020. Los mandatos de dos años corren desde el día de la proclamación 19/03/21hasta el 19/03/23 con 30 días de «gracia» que no forman parte de los mandatos como pretenden interpretarse, indicaron.
“Estamos en Acefalia de todas las autoridades de la UCR e iniciamos un proceso que está normado en la Carta Orgánica Partidaria, motivo por los cuales dimos inicio constituyendo una junta electoral”, señaló uno de los referentes.
En ese contexto, las elecciones partidarias están convocadas para el 7 de mayo, sí, una semana antes de las elecciones generales provinciales.
El desprecio de Miguel Nanni no sólo por la deliberación política interna, sino también a las normas y los plazos establecidos, lleva al partido a un callejón sin salida ¿La salida será una nueva intervención? Como sea, la casa radical, no está en orden.
