Llegaron caminando a la ciudad desde el departamento San Martín, afirman que no se irán sin soluciones. Desde el Gobierno, la versión es otra. Sostienen que “los reclamos son siempre indefinidos y se van agregando”.
Mientras el Gobierno de la Provincia aconseja el consumo de agua segura y hace alarde de las mesas y reuniones que realizan en pos de supuestas mejoras a la calidad de vida de las comunidades indígenas, unas 50 personas llegaron a pie a la ciudad, desde Tartagal, para manifestarse en el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta- IPPIS- solicitando agua potable. Una demanda histórica, e históricamente ignorada.
“Tienen que ir los aguateros y no están cumpliendo”, comienza diciendo Marcela Calermo, referente de una de las comunidades que llegaron tras caminar más de una semana, y que, advierte, no se irán sin soluciones.
Según su relato a este medio, el agua se reparte a las y los habitantes de comunidades indígenas de General Ballivián, Embarcación, Tartagal, solo dos veces por semana, dejando tan solo 40 litros por familia. “Aguas del Norte dice que nosotros no tenemos NIS, no pagamos y no tenemos derecho para tomar agua”, se lamenta la mujer. Pide a las autoridades más que promesas, al menos un papel, una firma, que les garantice el acceso a un recurso vital como es el agua. “Pienso que algo voy a hacer con ese papel”, dice al respecto.
Esta mañana, mientras se manifestaban en las oficinas del organismo, se presentó en el lugar el delegado de Asuntos Indígenas, Marcelo Córdova. “Vino a querer mediar, quiere dar soluciones, pero ‘medianamente’. Y el agua no se puede negociar”, asevera Calermo, quien junto a otras mujeres, niñas y niños, sigue aguardando soluciones. Según adelantó, pasarán en Salta todo el fin de semana. “El lunes supuestamente nos solucionan. Y necesitamos la totalidad de la solución. Si tuviéramos todo, no estaríamos aquí en Salta”, resume.
Versiones cruzadas
“Me parece que están más por el tema de vivienda”, señaló Córdova a este medio afirmando que la provisión de agua está garantizada con camiones que hacen la distribución diariamente. “Se entregan siete camiones en la ruta 86. Están distribuidos en 30 comunidades”, detalló el funcionario. Indicó cada familia debe acopiarla en tinacos de unos 1000 litros que la Provincia les entregó y que ellos deben encargarse de limpiar. ¿Con el agua que les dan para su consumo? Podría ser la pregunta.
“Fui dos veces esta mañana. Están adentro de las oficinas del IPPIS, que son dos habitaciones grandes, con colchones, frazadas, garrafas, un anafe, ollas, pañales, y las cosas para que cocinen”, sostuvo Córdova. Marcela, sin embargo, apela a la solidaridad de los lectores de este medio y de la población salteña en general para que les acerquen donaciones de abrigo, alimentos, “todo es bienvenido”.
Reiterando que el reclamo tiene que ver con viviendas de madera y núcleos húmedos, el funcionario explicó que los fondos para las viviendas prometidas ya están a disposición, excepto los de las viviendas de la comunidad que llegó a Salta, que están demorados. “Esa comunidad va a tener que seguir esperando”, dijo.
“Los reclamos son siempre indefinidos y se van agregando”, aseguró para luego reconocer que “las necesidades son en todas las poblaciones, los criollos también sufren el tema del agua”. En tal sentido, Córdova afirma que las obras de construcción de pozos siguen adelante, con los camiones cisternas como paliativos mientras tanto.
¿Hay agua?
De acuerdo con lo que indicó el delegado de Asuntos Indígenas, existen 3 pozos en construcción sobre ruta 86 y otros 5 en Tartagal, ya funcionando. Consultado sobre la situación en Santa Victoria, aseguró que cuentan con 13 pozos en funcionamiento, todos ellos brindando agua potable según un monitoreo realizado por el INTA y el Ente Regulador.
Agustina Matwiejuk, comunicadora social independiente y veedora de 26 comunidades de Santa Victoria Este, tiene sin embargo otra mirada. “Históricamente, el gobierno provincial nunca tuvo la voluntad de interpretar lo que están pidiendo”, sostuvo a este medio lamentando que, entre otras cosas, las comunidades de las que es veedora no fueron aun relevadas, estando incluso enmarcadas en el fallo Lhaka Honhat, que obliga al Estado a otorgar título único a la propiedad comunitaria de 400 mil hectáreas de tierras ancestrales.
“Además de estar marginadas, están en la agenda de seguir siendo marginadas, exterminándolas”, advirtió. Precisamente, la diputada nacional y candidata a vicepresidenta por La Libertad Avanza, Victoria Villarruel, presentó un Proyecto para derogar la ley 26160, de Emergencia Territorial Indigena.
Volviendo al agua, Matwiejuk señaló que la falta de acceso al agua es el tema principal de los reclamos. Los pozos prometidos, no solo por el Gobierno provincial sino por Nación e incluso por personalidades del espectáculo, como Marcelo Tinelli, “son pozos que funcionaron para proselitismo”. “Es un circo porque cuando van a buscar agua para llevar a las comunidades sale salada, turbia, contaminada, y es el agua que toman las comunidades”, aseveró.
“Agua, estructura, territorio, parece a propósito para ir invisibilizando los reclamos”, analizó la comunicadora. En concreto, y en discordancia con lo expuesto por Córdova, afirmó que son solo 3 de los 23 pozos de Santa Victoria los que funcionan. “Solamente construidos, no se llega ni a la mitad”, dijo remarcando que las y los habitantes “tienen que esperar las ganas” del funcionario de turno.
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