“No sabemos cuál es nuestra situación laboral”, expresaron desde el organismo cuyo cierre se había anunciado semanas atrás. Más de 250 mil familias que producen el 60% de los alimentos de consumo interno podrían quedar sin asistencia técnica.
Este 19 de marzo, en el marco de la VIII Conferencia Global del Foro Rural Mundial titulada “Agricultura familiar: sostenibilidad de nuestro planeta”, y mientras el Papa Francisco dirigía un mensaje destacando especialmente el rol de la mujer en la agricultura familiar, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunciaba la eliminación del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena y el Consejo Nacional de Agricultura Familiar. En las últimas horas se conoció que el organismo será intervenido y la tarea fue encomendada a la dirigente del PRO Inés Liendo.
“Todos los días hay una novedad”, expresó al respecto Claudia Parpagnoli, técnica de Agricultura Familiar en Salta y delegada de ATE en el organismo, quien recordó que “en principio, el anuncio de Adorni era que se disolvía el Instituto de Agricultura Familiar y se dejaba a 900 personas en la calle”. “El trabajo que nosotros hacemos, para el actual Gobierno, es discrecional y fomentamos la ocupación de terrenos. Y estamos hablando de cuestiones que tienen que ver con la Constitución. A una comunidad originaria no le decís que está usurpando un terreno”, reflexionó en alusión a la situación que vienen atravesando en diferentes reparticiones nacionales.
Según señaló, Liendo “tiene 90 días para hacer un análisis de los proyectos que se han llevado a cabo, del patrimonio, de las rendiciones de cuentas”. Sin embargo, enfatizó que siguen sin conocer cuál es su situación laboral ya que, afirmó, que les dieron de baja todos los usuarios electrónicos, pero no fueron comunicados formalmente. Es por ello que hoy se reunieron en asamblea “para tomar los recaudos legales necesarios”.
“No podemos llevar adelante el trabajo, la mayor parte es en el territorio, pero todo el registro es por vía electrónica- continuó la trabajadora-. Estamos en un limbo administrativo y psicológico. No sabemos si en este cobro va a venir el cierre de contratos, es una perversidad. En otras reparticiones estas comunicaciones informales llegaron en medio del feriado”.
Parpagnoli cuestionó la estigmatización del empleado público por parte del Gobierno nacional y aseveró: “Se han ensañado con las instituciones que trabajan con los más desprotegidos, los discapacitados, las comunidades originarias, los discriminados, los pequeños productores. Nunca van contra los poderosos”.
El aporte de Agricultura Familiar
De acuerdo con lo que informó la trabajadora, la asistencia técnica que brindan desde el organismo alcanza a más de 250 mil familias de agricultoras que producen el 60% de los alimentos que se consumen a diario en el país, ocupando apenas el 18% del territorio.
“Hasta en el último departamento de Salta llega un técnico de Agricultura Familiar. En Salta tenemos entre 8 y 9 mil familias de pequeños agricultores que, además, son los que cuidan el medio ambiente, el territorio y el arraigo”, amplió Parpagnoli, quien resaltó que el Instituto cuenta también con financiamiento internacional dado el impacto de la actividad agrícola de familias campesinas en “el futuro de la ecología, de la alimentación y del planeta”. “Queremos tener una entrevista con Liendo y hablarle de esto”, puntualizó.
S.D.F.
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