Un proyecto ambicioso del oficialismo que cuenta con las maniobras de Juampi Rodríguez y Nicolás Demitrópulos.
Agosto en Salta cerró con las protestas de los trabajadores y las trabajadoras de Vialidad provincial, luego que el proyecto parlamentario para un «consorcio» caminero, aumente las riquezas de puntuales miembros del gabinete norteño, favorecidos por la fiebre privatizadora que, de la mano impune libertaria, otorgue excelentes dividendos en Salta, a costa de dejar a miles de personas sin empleos. Tal como se inició aquella historia en los 90’s con Juan Carlos Romero y que hoy tendrá su correlato con un desentendido Gustavo Sáenz.
El consorcio que proponen será sustentado económicamente por Vialidad y tendrá a un grupo selecto de terratenientes locales dispuestos a administrar para los intereses de la élite, la comunicación terrestre en un mapa de caminos y rutas provinciales que pasan, por casualidad, entre territorios que fueron usurpados por la oligarquía como parte de sus impunes agronegocios de exportación.
La sociedad salteña, asiste en la actualidad a una crisis política, institucional, democrática y económica sin precedentes, bajo un fascismo nacional que propende a la impunidad de acción para los pocos ricos que manejan todo, contexto que es abonado por las mentes brillantes que gobiernan Salta, fortaleciendo aquel modelo hegemónico iniciado por el senador libertomacrista Romero, en donde todo lo que era estatal se convirtió en privado, tal el caso de las entidades financieras que le pertenecían al pueblo salteño y hoy, lo tienen más que como clientes cautivos, como esclavos de la usura.
El mal camino no es otra cosa que un proyecto parlamentario en donde a letra viva otorga la ocasión que los ladrones esperan para hacerse del manejo total de la administración, sin ser molestados por el parlamento provincial, ni la Auditoría, ni ningún otro estamento que aspirase al contralor de la cosa pública, en esto cabe mencionar a la inoperante -por conveniencia- estructura de la monarquía judicial, sobre la que aún depararemos en datos interesantes vinculados al blindaje de esa reducida cúpula de la omnipotencia económica, forjada sobre el lomo de tantos laburantes que en meses quedarán sin trabajo, sin salarios y afrontando un diciembre de los más tristes que veremos llegar. El Ejecutivo provincial, en el mientras tanto, le otorga “carta blanca” a la terciarización o consorcio que se desplegará con CEOS, gerencias, caja propia, contratos, etc., destinados a la protección de los mismos célebres apellidos y parentescos de siempre.
*Por Alejandra Paredes
