Los legisladores que fueron funcionales al veto contra el aumento a las jubilaciones estuvieron de recorrida por la provincia austral. Por Salta no aparecen.
Después de abstenerse unos y abandonar el Recinto otra para no votar en contra del veto a las jubilaciones, los diputados que responden a Gustavo Sáenz se fueron de recorrida a Tierra del Fuego, al extremo sur de nuestro país. Esta situación genera interrogantes sobre su compromiso con los problemas y las demandas locales.
Pamela Calletti, Pablo Outes y Yolanda Vega, a quien no se le conoce la voz en el Recinto desde que asumió, hace ya 10 meses, estuvieron junto a otros integrantes de su bloque Innovación Federal en Ushuaia para, según la siempre oficialista Calletti, “construir puentes e impulsar el desarrollo productivo con una visión federal”.
La única que se animó a publicar sobre esta “actividad oficial”, fue justamente la diputada que deberá enfrentar la difícil tarea de renovar su banca, que fue conseguida por Unión por la Patria. Vega hace silencio en el Congreso y también en las redes sociales.
Los tres diputados vienen de ser muy cuestionados por una gran parte de la sociedad, que vio como le dieron la espalda a los jubilados. Porque la abstención y la ausencia, cuando estuvo en el Recinto toda la jornada, eran también opciones funcionales al veto de Javier Milei, con quien ahora parecen trabajar muy a gusto con el oficialismo, pese a que sus votantes les habían dado la tarea de ser opositores.
Mientras, los salteños enfrentan duros desafíos económicos, sociales y ambientales propios y estos diputados no son capaces de interpretar la situación ni mucho menos de sentir empatía y ponerse a disposición de los sectores más vulnerables.
