Si bien existen diferentes municipios que reglamentaron ordenanzas para combatir la contaminación sonora en los caños de escapes libres de las motocicletas, un proyecto provincial plantea el monitoreo y sanción.
El proyecto se presentó en la Cámara de Diputados y tiene por objeto poner un freno a los ruidos molestos de caños escapes modificados generando molestias y riesgos para la salud pública.
El proyecto establece la prohibición de circular con escapes libres o sistemas de silenciamiento adulterados, es decir, cualquier modificación del escape original que incremente la emisión sonora más allá de lo permitido por las normas técnicas (IRAM o ANSV).
Obviamente, se prevén sanciones para quienes incumplan la normativa, la cuales incluyen:
- Multas que van desde 100 a 500 unidades fijas (valor equivalente a litros de nafta).
- Retención preventiva del vehículo hasta que se subsane la infracción.
- Decomiso y destrucción del escape ilegal.
- Suspensión de la licencia de conducir por hasta 6 meses en caso de reincidencia.
- Obligatoriedad de asistir a cursos de concientización vial y sobre contaminación sonora.
Por otra parte, se indicó que el dinero recaudado por las infracciones se distribuirá, por una parte, un 70% para equipar y capacitar a los organismos de control, mientras que el 30% restante irá para campañas de concientización pública, en colaboración con escuelas, ONGs y organizaciones comunitarias.
