El lunes, nuestro gobernador en Salta, Gustavo Ruberto Sáenz, hizo una entrevista con uno de los periodistas llamados ensobrados del Gobierno Nacional, Eduardo Feinman.
Allí puso sus quejas sobre los incumplimientos del Gobierno Nacional a los acuerdos que de palabra había hecho a cambio de entregar la provincia de Salta entera, a los planes de ajuste, de achicamiento, de motosierra, a los planes del psicópata desquiciado que hace las veces de presidente en la Argentina.
Y dijo, muy suelto de cuerpo, repitiéndolo después en otros portales en esta provincia, que los libertarios son pocos, según él, y que lo agravian y lo atacan.
En realidad, para hacer más propia y más correcta la entrevista, el gobernador Sáenz debería haber dicho, los libertarios somos pocos, porque él es un libertario hecho y derecho desde hace un año y medio en mi Argentina. Y quizás otros libertarios que le pelean en espacio a los codazos a ver quién chupa más las medias del Gobierno Nacional, quizás lo agravien y lo atacan, y pone cara de pobre yo, cómo me atacan, qué triste que estoy porque me injurian y me castigan.
Le diría al gobernador, en primer lugar, que con los resultados de noviembre del 2023, los libertarios y libertarias parece que no son pocos en Salta, porque Salta tuvo localidades como San Antonio de los Cobres o Iruya, que fueron las que mayor porcentaje de votos dio en todo el país.
Y usted cometió el sincericidio de decir que gobernadores y los legisladores de Salta le habían dado apoyo a todas las leyes suicidas, como la Ley de Bases y el RIGI. Usted, para que no quepan dudas que no hay libertad de división de poderes en la Salta, habla por usted y por los legisladores, claramente estamos hablando de los traidores Pablo Outes, Yolanda Vega y Pamela Calletti, que votan a la par de los Zapata, de los Olmedo, de los Orozco y de los Moreno. Forman un solo bloque libertario o pro libertario que ya nadie puede negar y que usted, así como no se puede tapar el sol con un dedo, no puede ocultar.
Y poniendo cara de qué triste que estoy porque me atacan, lo único que le faltó decir es acusarlos con tu mamá, Kiko, poniéndose en papel de víctima. Pero usted, gobernador, está muy lejos de ser víctima, porque por entonces en Salta, supuestamente porque usted se dice peronista, logró que lo votara la mitad del padrón. La mayor cantidad de personas de la mitad del padrón que fue a votar, porque la otra mitad no fuimos, porque usted ya convoca cada vez a menos, ni siquiera a su familia completa.
Y los Outes, los Vega, los Calletti, los Zapata, los Olmedo, los Orozco y los Moreno, le votaron a cambio de nada, de hundir la provincia de Salta presupuestaria y financieramente y en obra pública nula, le votaron al desquicio del programa vendepatria proimperialista yancófilo y sionista, todos los proyectos que ellos le presentaron.
Y tiene ahora usted la caradurez de decir que culpa de los agravios que recibe le intervinieron el partido que usted tiene que dirigir, así que siendo libertario y todo, usted va a dirigir el PJ. ¿Sabe qué, gobernador? Usted literalmente, se lo tengo que decir, no tiene vergüenza.
Y ahora viene lo peor. En esa entrevista, dijo que aún después de todo esto, de que la nación no le cumplió con nada y no le dio un peso, le incumplió con todas las promesas después que usted se arrastró y reptó como una víbora indigna a los designios del grupo concentrado de la economía que gobierna, ahora dice que usted sigue dispuesto a dialogar, o sea que usted sigue dispuesto a transar con la usura y los usurpadores y la asociación ilícita que gobierna para seguir hundiendo a Salta.

O sea, que podemos volvernos a arrodillar otra vez más, como se arrodilla usted consuetudinariamente. Cuando usted pone cara de pobre para parecer a los ojos de los demás como víctima, ese verso no se lo cree ni su mamá. Usted no es víctima de este sistema, usted es victimario.
Usted fue uno de los protagonistas de la victimización de todos nosotros, de los chicos que se van a dormir sin comer, de los que no reciben remedios oncológicos, de los jubilados sin remedios, de los docentes sin presupuestos y de los enfermos oncológicos que no reciben sus kits y se mueren. Usted es uno de los autores de eso, usted es victimario, usted es cómplice de esos crímenes, usted no es víctima.
Ahora para que la frutilla del postre del horror sea perfecta, aparece como candidato a senador. Los muchachos me piden, ellos quieren, siempre es los muchachos me han dicho que si voy yo nos votan, poniéndose para ocupar espacios como un camaleón en cualquier pieza del tablero de ajedrez que los poderosos de la economía le manden y usted obedientemente como un esclavo cumpla.
Tenga un último acto de dignidad y no nos ayude más, háganos un favor porque si no, será más del 50% el que no concurrirá a votar en octubre porque a usted no le creen ni la hora.
Tenga un último acto de dignidad gobernador, no nos avergüence más, por lo menos no dé entrevistas y llámese a silencio.
Por Daniel Tort
