Ni festejo ni alivio. En Salta, las ventas por Navidad estuvieron por debajo de otros años. El consumo sigue en caída y no logra recuperarse.
Carol Ramos, presidenta de Comerciantes Unidos de Salta, admitió que, si bien hubo algo de movimiento, las ventas estuvieron lejos de lo esperado. “En Salta las ventas para Navidad fueron menores que en otros años”, señaló, marcando un contraste claro con campañas anteriores donde el cierre de año solía traer cierto respiro para el sector.
Ramos fue directa al describir, en FM Infinito, el contexto que atraviesan los comercios: “Necesitábamos vender, veníamos de tiempos muy muy duros”. La frase resume el estado de ánimo de un sector golpeado por la recesión, el aumento de costos, la caída del poder adquisitivo y una demanda cada vez más retraída.
El fenómeno no es exclusivo de la provincia. A nivel nacional, la llegada de Javier Milei al Gobierno vino acompañada de un fuerte ajuste que impactó de lleno en los bolsillos de los argentinos. La pérdida de ingresos reales, la suba de tarifas y la inflación acumulada generaron un freno casi generalizado del consumo, incluso en fechas clave como las fiestas.
En ese marco, Ramos explicó que las ventas se concentraron ya sobre la hora de la Navidad. “No se vendió lo mismo que otras veces, pero un poco se movió, las ventas se dieron en los últimos días”, indicó. Una dinámica que ya se volvió habitual: compras a último momento, gastos medidos y consumidores que priorizan lo imprescindible.
Mientras tanto, el comercio salteño sigue esperando señales concretas de reactivación. Por ahora, la Navidad dejó más preocupación que celebración y confirmó que, con este modelo económico, el consumo sigue siendo una de las principales víctimas.
