La antropóloga y militante feminista Florencia Soraire cuestionó al gobernador tras su mensaje por el 3J. Desde que Gustavo Sáenz asumió en 2019, se registraron 135 femicidios en Salta.
El movimiento de mujeres y diversidades volvió a ocupar las calles de Salta con una potencia que no se veía hace tiempo. La marcha de “Ni Una Menos” dejó algo más que consignas: expuso una necesidad urgente de reencuentro, de contención colectiva y de poner en común el dolor. “Se recuperó la memoria muscular”, resumió la antropóloga y militante feminista Florencia Soraire, en diálogo con FM Infinito, para explicar el regreso de una marea que venía desgastada al enfrentar múltiples frentes de lucha.
Según Soraire, “durante la marcha de ayer se pudo ver a madres que perdieron a sus hijas, mujeres denunciando abusos en plena Plaza 9 de Julio, abrazos entre desconocidas que se volvían compañeras en cuestión de segundos. Escuchar a las mamás que les arrebataron sus hijas de esta manera fue muy movilizante. Se acercaron mujeres a denunciar violaciones, abusos, injusticias de la Justicia salteña. Te hermanás de otra manera. Que alguien te tome la mano, que te griten ‘no estás sola’, te hace bien”, relató.
Ese clima también tuvo su costado más crudo. En la marcha se desplegó una performance que condensó el horror en números: 135 bolsas de basura con 135 nombres, una por cada femicidio registrado desde la asunción de Gustavo Sáenz. “Los números los tenemos incorporados, pero deshumanizan. Por eso había 135 mujeres representando a las que no están”, explicó Soraire.
En ese contexto, el posteo del gobernador pidiendo “Ni Una Menos” no cayó como un gesto institucional, sino como una provocación. “A mí me generó asco, bronca y risa”, disparó sin rodeos. Y fue más allá: “Desde la Asamblea salimos a tirarle tomates. Callate, hermano. Vos tenés la posibilidad de diseñar, implementar y monitorear políticas públicas para prevenir la violencia de género. ¿Qué estás haciendo?”.
Soraire apuntó directamente a la responsabilidad política del Ejecutivo en una provincia que sigue en Emergencia por violencia de género. “Es el principal responsable. Es una burla lo que hizo. Tenemos más de 30 desaparecidas en Salta, ¿dónde está Jesica Gutiérrez? Hay un montón de situaciones que no se están trabajando bien. Lo mínimo es hacerte cargo”.
En paralelo, la militante vinculó el deterioro de la agenda de género con un contexto social más amplio. “Hay mucho circo en una situación donde se necesita gobernar de otra manera. La gente la está pasando mal. El otro día dejaron a la gente tirada en la calle sin colectivos. Todo eso también impacta”, sostuvo, trazando un puente entre la violencia estructural y la precariedad cotidiana.
La marcha del 3J fue una señal de que el movimiento de mujeres está vivo y decidió volver a encontrarse. En ese reencuentro, el movimiento decidió señalar sin eufemismos a quienes, desde el poder, hablan de “Ni Una Menos” mientras las mujeres siguen siendo víctimas de la violencia machista y nadie con poder de decisión hace nada.
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