La concesión de las rutas nacionales por 20 años vuelve a poner el peaje en el mapa salteño. La tarifa ofertada para el corredor Noroeste es de $2.764,85 cada 100 kilómetros, aunque el cobro quedará atado a las condiciones de transitabilidad.
El Gobierno de Javier Milei terminó de avanzar con la privatización de nuevos corredores viales y Salta quedó directamente involucrada. El tramo Noroeste de la Red Federal de Concesiones comprende 596,52 kilómetros de las rutas nacionales 9 y 34, además de otros corredores en Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero.
El dato que impactará directamente sobre quienes circulan por las rutas salteñas es el precio: la tarifa ofertada para el corredor Noroeste es de $2.764,85 por cada 100 kilómetros, con IVA incluido. Ese es el valor de referencia establecido en la adjudicación y será actualizado de acuerdo con el mecanismo previsto en el contrato.
$2.764,85 cada 100 kilómetros. Ese es el precio que vuelve a poner al peaje en el bolsillo de los salteños. No significa que cada barrera vaya a cobrar exactamente ese monto, ya que el sistema tarifario se estructura sobre la distancia y las condiciones particulares del corredor.
En territorio salteño, además, están previstas tres estaciones de peaje: Cabeza de Buey, El Naranjo y el acceso a Salta/AUNOR. El corredor contará con siete estaciones en total.
La concesión fue adjudicada a una UTE integrada por Autovía Construcciones y Servicios, Vapeu y Guigivan. El contrato contempla la administración, conservación y explotación del corredor durante dos décadas.
Pero hay una condición importante: las nuevas tarifas no deberían comenzar a aplicarse hasta que las concesionarias alcancen las condiciones de transitabilidad previstas en el contrato. El propio Gobierno nacional estableció que primero deben ejecutarse las obras necesarias y luego podrá aplicarse la tarifa ofertada.
La cuestión tiene un sabor particularmente incómodo para Salta. Durante los últimos meses, la Provincia tuvo que destinar recursos propios para sostener trabajos sobre rutas nacionales ante la falta de financiamiento suficiente de Nación. Y ahora, esos corredores que durante años fueron mantenidos con recursos públicos vuelven a un esquema en el que el usuario deberá pagar para transitarlos.
La Ruta 9 y la Ruta 34 son, además, mucho más que dos caminos. Son arterias fundamentales para el transporte de cargas, la producción, el turismo y la conexión de Salta con el resto del país.
El nuevo esquema también contempla la incorporación progresiva de TelePASE y sistemas de free flow, con el argumento de agilizar el tránsito y modernizar el cobro.
La promesa oficial es conocida: inversión privada, mantenimiento, mejores rutas y control por resultados. La contracara también empieza a ser concreta: el peaje vuelve a las rutas salteñas y ya tiene un número de referencia: $2.764,85 cada 100 kilómetros.
