La concejal electa, Candela Correa, que fue polémica no justamente por sus virtudes en política, sino por la ignorancia que demostró en temas fundamentales para legislar en el municipio, vuelve a ser noticia, esta vez por figurar como empleada en Rosario de Lerma, pero sin haber asistido nunca trabajar.

La gestión que dejó Ignacio Jarsún, según denunció Sara Gérez, intendenta provisoria de la Ciudad, se encuentra en estado caótico. En especial, por aparentes despilfarros de dinero que incluyen beneficios a familiares y amigos, por trabajos que no se hacían. Entre ellos, aparece el nombre de Candela Correa.

La profesora de fitness devenida en concejal capitalina, figura en una lista de empleados municipales que cobraban veinte mil pesos, por trabajos que lógicamente nunca hicieron. Es más, la mujer vive en la ciudad Capital, y se la vio ocasionalmente por Rosario, para dar sus clases de gimnasia.

Candela Correa abre así un nuevo capítulo en su cortísima carrera política: el de ñoqui. No obstante, no es la primera vez que resalta, y no justamente por su lucidez o su tarea política. Pocos días antes de las elecciones provinciales, en una entrevista, “Cande” Correa dió muestras de su bajísimo conocimiento sobre temas cruciales para la legislación de un municipio, como conocer el nombre de los barrios o, de la empresa que se encarga de la recolección de residuos. Fue tan disparatada su actuación, que tuvo que salir a pedir disculpas y prometer que estudiaría más.

Entre los ñoquis, figuran también decenas de familiares de actuales funcionarios del municipio de Rosario de Lerma.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here