Un niño de diez años fue internado en el hospital de Morillo por un coma etílico y generó indignación en las comunidades originarias que organizan una marcha para este lunes.
La problemática del consumo de alcohol y nafta crece en el chaco salteño y piden que los comercios dejen de venderlos a los niños y jóvenes.
El niño fue derivado a la Secretaría de Niñez de la Provincia en donde se estableció la institucionalización del mismo por falta de contención familiar.
El 2024 un gran marcha de pobladores locales recorrió las calles de Coronel Juan Solá pidiendo la intervención del Estado en la comercialización de alcohol y nafta. Los vecinos afirman que hay almacenes y hasta viviendas con carteles que dicen «vendo nafta».
Hace unos días, un documental del diario La Nación contó la historia de un joven que abandonó la escuela a los 15 años en Morillo y que comenzó a consumir marihuana y nafta. Hoy, con la ayuda de una ONG, intenta reinsertarse en el sistema educativo y luchando contra una adicción que es casi pandémica en las comunidades originarias.
