En las últimas horas la fiscal penal Mónica Viazzi elevó el requerimiento a juicio y, aunque no pudo ser confirmado por este medio, el pedido también incluiría la detención contra Jalit. El requerimiento fue elevado al Juzgado de Garantías 2 de Orán, a cargo de Claudio Parisi.
El magistrado deber resolver en las próximas horas si avanza con el pedido de la fiscalía. El Poder Judicial, en consecuencia, tiene en sus manos la posibilidad de juzgar los delitos de uno de los intendentes más identificados con la anterior gestión provincial.
Jalit ocupó la jefatura comunal de Pichanal, una de las localidades con mayor índice de pobreza en todo el país, desde el año 2003 hasta fines de 2019. Una de las denuncias en su contra y que se investigó desde un primer momento fue el enriquecimiento ilícito. El patrimonio de Jalit superaba los 500 millones de pesos y una investigación periodística del El Tribuno puso de relieve que Jalit vivía en Pichanal como «un verdadero jeque árabe», mientras el pueblo aparecía en los registros más bajos del desarrollo social en el país y los vecinos se veían obligados a revolver la basura para sobrevivir.
En ese misma basura buscaba el sustento diario toda una comunidad aborigen que había sido desalojada de su lugar de origen, en una maniobra inmobiliaria en la que Jalit también estuvo involucrado.
Jalit, cuyo patrimonio al dejar el cargo municipal superaba los 500 millones de pesos, también fue autor de otra frase célebre que dio vuelta en todo el país: «Hasta para robar hay que ser inteligente, y yo soy muy inteligente», tal como lo planteó en su mensaje ante el Concejo Deliberante de su municipio.
Los delitos en su contra
A Jalit se le imputaron:
* Estafa por fraude a la administración pública.
* Negociaciones incompatibles con la función pública.
* Peculado de servicios, todos hechos de forma reiterada.
* Enriquecimiento ilícito reiterado.
* Utilización de residuos peligrosos que contaminaron de un modo peligroso para la salud el suelo, el agua, la atmósfera y el ambiente en general.
* Omisión maliciosa de presentar y por falsear u omitir insertar datos en las declaraciones juradas patrimoniales.
* Fraude a la administración pública por administración infiel, en concurso real.
“Empresario exitoso”
Jalit había adquirido 11 campos agrícolas entre 2005 y 2013 en los departamentos de Orán y San Martín, unas mil hectáreas que cotizaban en 2019 a 390 millones de pesos en el mercado inmobiliario rural. Uno de esos predios Jalit los adquirió para plantar soja, sobre la ruta 53, en Embarcación.
En el primer decreto de imputación contra Jalit se señaló que “tuvo un incremento significativo de bienes desde el inicio de su gestión hasta su cese, de los ingresos derivados de la inyección de fondos de origen ilegal”.
Entre otros hechos, de la investigación surgió que el ex jefe comunal emitió casi 1.400 cheques irregulares, que sumarían más de $23.000.000 aproximadamente.
El caso del basural y el embargo
Otra medida judicial de fuerte impacto en la historia prontuarial de Jalit fue el embargo por 30 millones de pesos contra sus bienes a raíz de una denuncia por accionar negligente como funcionario público.
En 2005 Jalit ocupó de manera ilegal una porción de la finca del productor Mario Leal y lo convirtió en basural municipal. Desde ese año hasta el 2020 la Municipalidad pagó una suma diaria de dinero para resarcir los daños causados a Leal.
Ocurre que Jalit, como intendente, usurpó un terreno privado arrojando basura y haciendo canales, con lo cual inundó aquella propiedad, generando un juicio por el cual se le pedía que deje de arrojar residuos, saque la basura que ya había depositado en el lugar y desvíe los canales. Pero Jalit nunca obedeció la sentencia judicial y es así que la Justicia aplicó a la comuna multas de 3 mil pesos diarios que fueron pagándose a lo largo de la gestión de Jalit. El embargo de $30 millones en su contra se hizo en base a ese cálculo. (Fuente/ El Tribuno)
