El realizador Alejandro Zenon Gallo, a través de su cuenta de Facebook, denunció la falta de respeto hacia su obra en el Museo de Bellas Artes, ubicado en Sarmiento y Belgrano.
A continuación la publicación del reconocido artista audiovisual:
A fines del año pasado presenté un videoarte titulado «Hortensia» al Salón Provincial de Artes Visuales de Salta. En las bases decía que, en caso de quedar seleccionado, tenía que poner mi propio televisor durante los tres meses que dure la muestra, lo cual ya era una complicación, pero acepté porque quería exhibir este pequeño homenaje a mi abuelo y su afición a filmar en Súper 8. Y también por una necesidad económica de acceder al premio.
Las bases también decían que debía presentar un dvd para la preselección, formato de por sí ya obsoleto. Me costó encontrar un local donde quemen dvds, pero finalmente lo logré.
Tiempo después me entero gratamente que mi obra había sido seleccionada. Pero cuando le pregunto a un integrante del jurado de preselección qué le había parecido, me confiesa que no habían podido verla porque en el Museo de Bellas Artes no tenían un reproductor de dvd, y que la habían elegido porque «la sospecharon» (sic) y porque conocían mi trabajo. Lo cual me resultó una verdadera desilusión después de tanto esfuerzo y dedicación, pero preferí no compartir esta información para no exponer al miembro del jurado que me había confiado este dato ni generar un revuelo del que no soy afin.
Días después se comunican conmigo para que lleve la obra para ser visionada por el jurado de premiación. Les aviso que iba a llevarla en un pentdrive, para que conserve su mejor calidad de exhibición.
Luego, como tenía que irme de viaje a Chile, les avisé que les iba a dejar el televisor (prestado por mi madre, a la que la dejé sin tele). Me dijeron que lo lleve el martes. Al llegar al museo, me encuentro que estaba cerrado, porque el lunes había sido feriado y habían abierto. Algo fastidiado, vuelvo al otro día y me entero que habían perdido mi pentdrive.
Como tenía que viajar, dejé todo y confié en que iban a hacer lo mejor posible. Volví un día después de la inauguración, pero la verdad es que no tenía ganas de pasar a ver la muestra desilusionado por todo lo sucedido.
Pero hoy estaba en la misma cuadra, tomé coraje y entré. Para mi sorpresa mi video se estaba reproduciendo sin sonido (banda sonora original que grabé especialmente) porque se les había borrado del pentdrive hace no sé cuánto y ni siquiera me habían avisado para llevar otra copia. No lo podía creer, soy realizador audiovisual y faltaba la mitad de la obra, y nadie me dijo nada.
Con lo cual decidí llevarme todo.
Los que quieran verla y escucharla como fue concebida, aquí la dejo.
