Seis de siete concejales apuntaron contra Soledad Cabrera por graves irregularidades en la ejecución de recursos públicos. Hablan de anticipos millonarios sin obras, licitaciones sospechadas y rendiciones que no cierran.
La intendenta ultrasaencista de Hipólito Yrigoyen, Soledad Cabrera, quedó en el centro de una denuncia por presunta malversación de fondos e irregularidades en la obra pública. La presentación fue realizada ante la Auditoría General de la Provincia por seis de los siete concejales del municipio, que advierten sobre un manejo discrecional de los recursos y múltiples inconsistencias administrativas.
En diálogo con FM Infinito, la concejal Carla González explicó que uno de los puntos más delicados tiene que ver con la documentación presentada por el Ejecutivo municipal. “Se entregó información sin firma digital, lo cual no tiene validez”, sostuvo. Agregó que además detectaron “un faltante cercano al 50% de los fondos de coparticipación” que recibe el municipio.
Las sospechas también alcanzan al circuito de contratación de obra pública. González señaló que existe un contratista que resulta sistemáticamente beneficiado en las licitaciones y que tendría vínculos familiares con el entorno de la intendenta. “A la hora de una licitación siempre gana el mismo contratista”, denunció.
Entre los casos más resonantes aparece una obra destinada a una sede de la UPATECO, presupuestada en 100 millones de pesos. Según la edil, se otorgó un anticipo de 80 millones, pero los trabajos nunca comenzaron. “No se puso ni un clavo”, resumió. A esto se suma un playón deportivo en el complejo municipal que también recibió fondos y quedó paralizado.
El listado de irregularidades no termina ahí. La concejal describió un escenario de abandono en infraestructura pública, con una Casa de la Cultura deteriorada, un complejo municipal sin suministro eléctrico y un festival organizado para recaudar fondos destinados a la compra de un regador que nunca fue adquirido. “No se rindieron esos recursos”, advirtió.
Con este cuadro, la denuncia abre un nuevo foco de tensión política en el municipio y pone bajo la lupa la administración de Cabrera, otra intendenta saencista, en un contexto donde las obras prometidas parecen acumularse más en los papeles que en el territorio.
