Un operativo con despliegue policial inusual dejó al descubierto algo más que un conflicto por tierras: comunidades originarias denuncian violencia, arbitrariedades y un Estado que aparece sólo para desalojar.
El paisaje de Cachi se rompió de golpe: lo que suele venderse como turismo y tranquilidad se transformó en un escenario cargado de tensión, con efectivos de Infantería desembarcando desde la capital y una zona prácticamente militarizada para ejecutar desalojos contra comunidades originarias.
Días atrás, en la zona de Las Pailas, desde la comunidad Diaguita denunciaron un desalojo ejecutado con un fuerte despliegue de fuerzas de seguridad. En diálogo con Infinito 96.5, Ulises Yánez, referente de la Comunidad Diaguita Las Pailas, quien brindó detalles de lo ocurrido en el lugar. Según relató, el procedimiento contó con la presencia de efectivos de Infantería que llegaron desde la ciudad para intervenir en el territorio. En ese marco, describió el escenario como un operativo de gran magnitud.
“La zona estaba totalmente militarizada”, aseguró Yánez, al tiempo que cuestionó la forma en la que se desarrolló el desalojo.
El referente comunitario indicó que el despliegue policial sorprendió a las familias del lugar y generó un clima de tensión durante toda la jornada. Además, remarcó que se trató de un procedimiento que impactó directamente sobre pobladores que habitan el territorio.
El conflicto se da en el marco de disputas por la tierra en la zona de Cachi, donde distintas comunidades originarias vienen denunciando desde hace tiempo intentos de desalojo y avance sobre territorios que consideran ancestrales.
En ese contexto, desde las comunidades aseguran que este tipo de operativos profundizan el conflicto, que tiene aristas de entramados familiares entre la jueza y la denunciante, y exponen a las familias a situaciones de vulnerabilidad frente a decisiones judiciales que avanzan sobre sus espacios de vida.
