El jefe comunal se mostró “en cuero” y feliz por el ascenso de Central Norte. Mientras tanto, la ciudad está cada vez peor y la constante suba de impuestos municipales no se aguanta más.
La ciudad de Salta atraviesa momentos cada vez más complicados: dificultades económicas, servicios públicos en decadencia, los comerciantes luchan por sobrevivir y las familias ven su poder adquisitivo reducido por la crisis y por los constantes incrementos fiscales, mientras las calles están cada vez peor. En el medio de este contexto, el intendente Emiliano Durand se mostró en sus redes en Catamarca, celebrando el ascenso de Central Norte a la Primera Nacional. El jefe comunal parece tener las prioridades bien marcadas.
Lo que ha colmado la paciencia de los ciudadanos es que, mientras la situación empeora, el intendente parece desentenderse de los problemas locales. En lugar de enfocarse en resolver las crisis que aquejan a la ciudad, ha sido visto viajando a otras provincias para asistir a partidos de fútbol, disfrutando de “amigos”, largos momentos de ocio, bien lejos de la realidad de sus votantes.
Este comportamiento irresponsable ha desatado críticas generalizadas, no solo por el evidente desinterés por la gestión local, sino también por la falta de empatía hacia aquellos que no pueden disfrutar ni siquiera de un alivio en su día a día. Mucho menos de un evento deportivo fuera de la ciudad.
Los vecinos comienzan a preguntarse: ¿dónde están las prioridades del intendente? ¿Es justo que mientras el pueblo se hunde en problemas económicos, él se distraiga con fútbol en otros lugares?
Las expectativas de “un cambio” en la ciudad parecen cada vez más distantes, mientras el jefe comunal sigue disfrutando de su tiempo lejos de los problemas que debería resolver.
