La ministra de Educación rechazó que existan cargos truchos y aseguró que se trata de puestos reutilizados. Sin embargo, la documentación cuestionada registra designaciones vinculadas a la Escuela 7160 durante febrero y marzo de este año.
Cristina Fiore salió a responder por la polémica alrededor de la Escuela de Educación Especial N° 7160, pero su explicación puso el foco en la existencia o no de una “escuela fantasma” y dejó en segundo plano el dato que originó el escándalo: la aparición de más de 300 cargos vinculados a esa institución y de designaciones registradas durante este año. La denuncia de la docente Celia Alancay, que ya fue presentada ante la Justicia, plantea interrogantes sobre el manejo de esos cargos.
“No hay ninguna escuela fantasma, no hay cargos truchos ni nada por el estilo. Es gente que está trabajando”, afirmó Fiore en una improvisada rueda de prensa. La ministra sostuvo además que “la mayoría de esas personas tienen antigüedad de más de cinco años en la mayoría de los casos”, con lo que buscó explicar que no se trataría de incorporaciones recientes ni de personas que simplemente cobran sin prestar funciones.
Su argumento apunta a la reutilización de cargos que quedaron disponibles por el cierre de establecimientos educativos. “Lo que sí se da es que cuando se cierran escuelas, desde 2014 hasta ahora se han cerrado 60 escuelas. Muchos de esos cargos son reutilizados, digamos, para realizar otras designaciones, porque tenemos que hacer cobertura”, explicó. Y agregó: “Desde el 2010, que no hay designaciones dentro del ámbito de Educación”.
La explicación, sin embargo, no termina de responder el punto que aparece en la documentación cuestionada. La denuncia sostiene que existen más de 300 cargos relacionados con la Escuela 7160 y que durante febrero y marzo de este año se registraron designaciones vinculadas con esa estructura.
La controversia no pasa solamente por si la escuela existe formalmente o si los docentes trabajan en otros establecimientos, sino por cómo se generaron, asignaron y administraron esos cargos.
Fiore explicó que los cargos pueden quedar disponibles en una escuela y utilizarse para cubrir necesidades en otra. “Hay en un lado, falta en el otro, y se utiliza hasta que salgan los nombramientos”, señaló.
La “explicación” administrativa deja abierta una pregunta bastante concreta: si no hubo nuevas designaciones, como sostiene la ministra, ¿qué representan entonces las designaciones que aparecen registradas en la documentación correspondiente a este año?
En lugar de detenerse en ese punto, la ministra también decidió cuestionar a quien llevó la denuncia a la Fiscalía. “A mí no me gusta hablar mucho del denunciante”, dijo Fiore antes de referirse a la situación laboral de Alancay. Según sostuvo, la docente fue cesanteada luego de acumular “más de 150 días sin dar clase” y mencionó además una denuncia penal vinculada con los juegos en red y la promoción de apuestas entre alumnos.
Mientras la ministra intenta desplazar la discusión hacia los antecedentes de la denunciante, el expediente sigue teniendo como protagonistas a los papeles: una estructura de unos 300 cargos, designaciones registradas durante 2026 y una explicación oficial con sabor a poco.
