El ministro de Salud Pública aclaró que 9 de los 13 niños que murieron en el chaco salteño este año, pesaban menos de un kilo y reveló que el viejo protocolo sanitario era negarles atención a quienes no superaban esa barrera de peso.
El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, habló sobre desnutrición infantil en radio Infinito y sostuvo que tanto ese drama como el de la obesidad, “en muchos casos son culpa de la familia”.
“Estamos combatiendo fuertemente a la desnutrición, no hay que ponerse mal por decir que no se está papeando bien, tenemos más casos de tuberculosis porque no hay una buena alimentación”, dijo Mangione y añadió que quien esconde las cosas “no puede hacer un plan de contingencia”.
Morillo
El ministro se refirió a la instalación de un centro de refuerzo nutricional en Rivadavia Banda Norte (Morillo) y dijo que allí “se agregaron ocho colchones y dos camionetas 4×4 para llegar a diferentes parajes”.
“La idiosincrasia en el wichi es compleja, tiene miedo hemos agregado ocho camas porque hemos logrado rescatar ocho chicos que si no se morían, con deshidratación, vómitos y diarrea”, indicó Mangione.
Además, el funcionario se refirió a la información de la contratación de un médico que fue denunciado por los lugareños de tener antecedente de un abuso a una adolescente indígena y menor de edad en Formosa y negó que el profesional tenga ese antecedente.
Además, Mangione se refirió a las declaraciones del ministro de Desarrollo Social, cuando indicó que la desnutrición es un asunto de Salud Pública: “no voy a hablar del tema Mimessi porque no tiene sentido, fue desafortunado lo que dijo”.
Los fallecidos de este verano
En la presente temporada estival Salud Pública reconoce el fallecimiento de 13 niños por desnutrición. Mangione indicó que de ese total de pacientes “nueve eran de menos de mil gramos, nace n vivos y yo los tengo que atender, pero tienen una altísima mortalidad, cerca del 70 por ciento son ciegos, sordos, su calidad de vida es mala, dos de esos nacidos pesaron 360 gramos”.
El funcionario recordó que en el viejo hospital de Niños “había un protocolo de que a niños de menos de un kilo, no se los atendía”, pero siendo joven se oponía a ello y en ocasiones aumentaban algunos gramos en los registros para poder garantizar la asistencia.
Más allá de la asombrosa revelación de cómo se procedía ante casos extremos en el viejo nosocomio provincial de calle Sarmiento, el problema sigue estando presente en el chaco salteño.
La aclaración de Mangione ante las nueve muertes de niños que pesaban menos de un kilogramo durante las últimas semanas, deja en evidencia otra falencia vergonzosa del Gobierno de Salta: la incapacidad de anticiparse a los problemas y resolverlos, sobre todo, si la región se encuentra bajo Emergencia Sociosanitaria hace cinco años.
