Nicolás Arce habló de “movimientos espasmódicos” y sugirió controlar a profesores de Tartagal con test rápido. Los libertarios prefieren el show a ser una oposición seria.
El recinto de la Legislatura salteña volvió a ofrecer uno de esos momentos que explican por qué la política local no necesita enemigos: le alcanza con sus propios protagonistas. Esta vez, el diputado de La libertad Avanza del departamento San Martín, Nicolás Arce, decidió apuntar contra docentes de la Universidad Nacional de Salta con una propuesta que mezcla prejuicio, liviandad y oportunismo.
En la sesión de ayer, Arce señaló que “recibió comentarios” de estudiantes sobre supuestos comportamientos de profesores. Habló de “movimientos espasmódicos” y, sin escalas ni evidencias, deslizó la idea de impulsar un narcotest para docentes de la sede Tartagal.
No presentó denuncias formales, no citó casos concretos, no aportó una sola prueba. Pero eso no impidió que el legislador avanzara con una conclusión tajante: si un docente consume sustancias, no debería estar frente a un aula.
Arce, además, parece desconocer para quien legisla y cuál es su rol. Arce parece desconocer que la universidad es de jurisdicción nacional, por lo que su pedido no tiene ningún asidero.
Todo indica que el diputado tartagalense, amigo del intendente Franco Hernández Barni, intentó llamar la atención y decidió “tirar” una frase polémica para captar las miradas. Lo logró, pero a medias, porque Arce quedó para muchos como un “ignorante y prejuicioso” sentado en una banca de la Legislatura.
