El dirigente peronista cuestionó la intervención judicial y denuncia una interna exprés que, con afiliaciones en tiempo récord y un padrón envejecido, deja afuera a la mayoría del peronismo salteño.
La intervención judicial del Partido Justicialista en Salta dio vuelta el tablero político. Donde había un cronograma interno con meses de afiliaciones y recorridas territoriales, ahora hay una carrera contrarreloj de apenas días. Y en ese apuro, según Pablo Kosiner, ¿ex? Interventor del PJ, puesto por la fuerza nacional, no hay épica militante sino una maniobra clara que busca clausurar la discusión política en el peronismo.
“Al PJ hoy no lo administra la política, lo administra la Justicia”, disparó Kosiner en FM Infinito. El resultado es un calendario electoral comprimido al extremo: afiliaciones en cuatro o cinco días, listas a mitad de junio y una elección fijada para el 2 de agosto. Todo armado para que las mayorías queden afuera.
Pero el problema no es solo el tiempo. Es también quiénes están y quiénes no en el padrón. Kosiner pone el dedo en una herida incómoda: “Chequeando los padrones, nos damos con que hay apenas 650 jóvenes menores de 25 años sobre un total de 90 mil afiliados. Tenemos un partido que envejeció, que perdió entre 20 y 25 mil afiliaciones en los últimos años y que fue vaciado”, mientras otros espacios se nutrían de esos mismos nombres.
En ese contexto, ir a una interna no parece una competencia sino una formalidad. “Con este cronograma, no sé si va a haber elecciones o si se va a presentar una sola lista”, advierte. Y remata con una definición que desnuda el trasfondo: “convalidar este proceso sería legitimar una exclusión masiva”. Por eso, adelanta, no tiene intención de competir en estas condiciones.
El argumento territorial tampoco es menor. Salta no es una oficina en la capital: son 60 municipios y 23 departamentos. Afiliar hoy no es llenar una ficha, implica trámites más complejos, documentación y logística. Mientras tanto, la intervención apura tiempos como si todo ocurriera en un radio de pocas cuadras. Por ello, dijo, el exdiputado nacional ya tuvo reuniones en Tartagal, Orán y en los Valles Calchaquíes.
Detrás de la urgencia, Kosiner sugiere un motivo menos técnico y más político: una posición opositora más clara frente al gobierno de Javier Milei y la falta de defensa de los intereses salteños. “Eso puso nerviosos a algunos sectores”, deslizó.
Para Kosiner, estos movimientos que hizo el saencismo, que busca quedarse con el sello para seguir avanzando con la aventura re reelección de Gustavo Sáenz, “seguramente llevará a que el año que viene, quienes hemos formado parte de Fuerza Patria, volvamos a insistir en la construcción política de un peronismo y partidos aliados, en clara oposición al gobierno de Milei, con el sello del PJ o sin el sello del PJ”, finalizó.
