En medio de días agitados por la detención de un juez y un intendente, se conoció la demorada imputación del ex secretario de Seguridad, Benjamín Cruz, un hombre muy allegado a Gustavo Sáenz.
La acusación se sustenta en que Darío Monges se reunió en el penal de Orán con un sicario “previa intermediación” de Cruz. Meses después, Monges apareció acribillado. Actualmente, el proceso judicial por el crimen mafioso está en el ámbito federal. Simultáneamente, el Ministerio Público Fiscal lleva a cabo actuaciones por su parte por el misterioso encuentro. En ese marco, se imputó al ex funcionario por “tráfico de influencias”, delito que tiene una condena máxima de seis años.
“Resulta necesario aclarar que, debido a las irregularidades en el ingreso de Darío Monges a la Unidad Carcelaria N° 3 de Orán, a cargo del Servicio Penitenciario de la Provincia, se encuentra activa una investigación en curso en la jurisdicción provincial y en permanente coordinación con los avances y el estado procesal de la investigación que lleva adelante la Procuraduría de Narco Criminalidad de la Procuración General de la Nación”, indica la información oficial del MPF.
¿Tambien emisario ante la mafia narco?
En las audiencias realizadas en la Sala N° 1 del Tribunal Oral Federal, ubicado en calle España y Deán Funes, varios testigos dieron cuenta de la relación entre Monges y Cruz. El intendente Mario Moreno fue uno de ellos. Declaró que “se cruzó” con Darío Monges y le preguntó a qué había ido al penal de Orán, a lo que este respondió que lo mandó su jefe (Benjamín Cruz).
“Yo le dije que me parece una locura que te hagás pasar por abogado y que te vayás a visitar a un sicario, pero si vos decís que te manda el jefe, listo», contó, según consignó el diario El Tribuno. Por su parte el padre de Monges, también, afirmó que su hijo trabajaba para Cruz desde hacía años y que, incluso, viajaba a Orán por pedido del ex funcionario.
Polifuncional
El escándalo generado por aparecer implicado alrededor del brutal crimen, eyectó a Cruz de la Secretaría de Seguridad en el 2022 y, a las pocas semanas, se concretó un enroque entre su cargo y el de la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad, siendo así que reemplazó a Frida Fonseca y viceversa. LLegó, según las huestes romeristas, como «emisario del Grand Bourg», buscando una salida elegante del quilombo en el que estaba metido; pasó al Tribunal de Cuentas, lugar donde continua escondido.
Reconocido publicamente como un incondicional del gobernador desde hace mucho tiempo, cuentan que la relación fue prosperando en los asados que se realizaban en la casa de la familia de Sáenz, ubicada en Santa Fe y Mendoza, lugar donde crearon en 2015, el partido Identidad Salteña.
El elegido para ser el apoderado fue «Benja» y entre las autoridades del sello que llevaria a Gustavo a la gobernación ubicaron a Darío Madile, actual presidente del Concejo Deliberante y a su esposa Laura Montarcé, a Sócrates Papusakis y Diego Peretti, todos funcionarios actuales y parientes del mandatario.
Sabiendo de su capacidad para ser un emisario, no son pocos los que opinan que tambien habria servido de nexo entre la política y las mafias narcos que azotan la provincia. Evidentemente hay pruebas concluyentes.
Por Susana Del Frari
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