Sin disimulo, Flavia Royón, aparece como la cara visible de intereses particulares que buscan tener una banca de pura cepa en el Parlamento salteño. Es tan visible que resulta nefasto: su candidatura, anclada a firmas concretas del sector, es un puente tendido entre el poder corporativo minero y la política local, donde los salteños, probablemente, apenas sean convidados de piedra.
La exsecretaria de Minería de la provincia y luego secretaria de Energía y Minería de la Nación —cargo que ocupó tanto con Alberto Fernández como con Javier Milei—, se postula ahora como diputada por la principal colectora saencista.
Su historia demuestra el coa-ligamiento con el sector privado. Primero comenzó trabajando para Coca-Cola, luego pasó al negocio de carne, mientras se acercaba al gobierno, después descubrió la minería lugar donde se afianzó rápidamente.
Hoy como parte de campaña propone flexibilizar leyes para “agilizar proyectos mineros”, mientras se conoce que ocupa cargos simultáneos en el sector privado, o por lo menos no anunció su renuncia de manera pública: es directora de una consultora y accionista de una empresa ligada directamente a la extracción de litio.
Esa empresa es Zelandez, una multinacional estadounidense con presencia en Argentina, Chile, Bolivia, Canadá y Estados Unidos, especializada en tecnologías para la extracción de salmueras de litio. No se trata de una vinculación menor: Royón integra su junta directiva. Y la compañía no oculta el objetivo de ese fichaje.
El año pasado, el CEO de Zelandez celebró la incorporación afirmando que la experiencia de Royón en los pasillos del poder “aportará una perspectiva invaluable” para garantizar negocios eficientes. Desde su lado, la exfuncionaria no dudó en elogiar la “reputación de pragmatismo” de la firma.
Es el engranaje perfecto de un sistema donde la función pública es apenas un engranaje de intereses foraneos. Su paso por entidades como la Cámara de Comercio Exterior de Salta, ProSalta, la Unión Industrial y otras organizaciones empresarias la posicionaron como una operadora de confianza para las grandes corporaciones del NOA y las multinacionales que dominan el sector extractivo.
El propio Ecojournal, medio especializado en energía, lo dijo sin vueltas: “empresarios mineros de Salta destacaron su perfil activo visitando proyectos”. Es decir, no es solo una exfuncionaria, Royón es de pura cepa empresarial.
De llegar seguramente el litio será una vocera del objeto de interés para las empresas del sector.
