Es uno de los protegidos de Sáenz, Demitropulos y Outes. Tenía prisión domiciliaria por robarse una camioneta del canchón municipal. Tiene un largo prontuario.
Martín Poma, hombre de confianza del gobernador Gustavo Sáenz, de Nicolás Demitrópulos, mano derecha del mandatario provincial, y Pablo Putes, hoy diputado nacional, volvió a violar la ley. Esta vez no respetó la prisión domiciliaria que debía cumplir, tras robarse una camioneta en los canchones de la Municipalidad. ¿Sensación de impunidad?
Poma se había presentado en las oficinas de Tránsito solicitando ver una camioneta Amarok de su propiedad, que había sido secuestrada el 5 de enero. Argumentó que quería evaluar los daños del vehículo para llevarlo al taller. Al ser autorizado, ingresó con un agente, cómplice, y se llevaron la camioneta.
Cuando revisaron las cámaras de seguridad, vieron a Poma y al agente llevarse el vehículo y se realizó la denuncia. Dieron con el abogado, lo detuvieron y fue beneficiado con la prisión domiciliaria preventiva. Allí ya se empieza a ver la protección que ostenta.
Según aseguran, el sábado intentó darse a la fuga de la vivienda en la que se encontraba. Lo hizo saltando por la tapia hacia el domicilio de un vecino, pero “cayó mal” y se lesionó un pie.
Por el hecho Poma fue imputado (nueva causa) por el delito de “Evasión, Violar la Medida de Prisión Domiciliaria y haberse colocado en Situación de Rebeldía”.
Este derrotero delictivo del “protegido del poder” empezó con un siniestro vial en el que se vio involucrado. Cuando llegó el personal de Tránsito, se dieron con que la camioneta (una Volkswagen Amarok) no tenía los papeles en regla. La retuvieron, momento en que Poma intentó llevársela a la fuerza. Logró hacerlo unas cuadras, pero fue detenido por el personal. Incluso, habría otra denuncia por parte de personal policial de la Comisaría de Santa Lucía por presuntos daños en ese destacamento.
Prontuario e impunidad
Estos antecedentes que carga Martín Poma no son los únicos. Tiene un largo prontuario en su haber: Violencia de género, falsificación de documentos, estafas, violación de perimetral, son algunas de las causas que pesan sobre él.
Sin embargo, Poma “ostenta” algunos privilegios que le permiten todavía estar fuera del penal. Porque si estos delitos pesaran sobre cualquier hijo de vecino ya estaría preso. Las amistades y contactos dentro de la política le dan un enorme grado de impunidad que no tiene ningún ciudadano.
Las causas más graves que pesan sobre Poma se encuentran virtualmente paralizadas, como fue el escandaloso caso en donde fue enjuiciado acusado de falsificación de documento y falta de habilitación para representar a un recluso en la justicia federal, luego de que el primero de julio del año pasado se presentase en una audiencia con una credencial adulterada, donde aparecía su foto, pero el nombre en la misma era de Jesús Nicolás Graneros.
Además, Poma tiene una denuncia fuerte por violencia de género y una restricción de 170 metros al domicilio de la mujer que también lo denuncio por incumplimiento con la cuota de alimentos para su hijo de 9 años.
