El Gobierno necesita 86 diputados para negarle el aumento a jubilados y ya empiezan las negociaciones con los gobernadores. En el veto anterior, los legisladores de Sáenz se abstuvieron.
Luego de que la oposición lograra sancionar un aumento a los jubilados del 7 por ciento y la restitución de la moratoria previsional, el presidente Javier Milei anticipó el veto total de las leyes. Para ello, ahora deberá reunir 86 diputados para sostener el veto en Diputados, cuando la oposición insista con una mayoría de dos tercios para forzar la aplicación de las iniciativas. Es por eso que ya salieron a buscar apoyos en las provincias. Salta podría aportar a que le nieguen el aumento a los jubilados.
El Gobierno ya activó un operativo para que los gobernadores den su apoyo al veto, perjudicando a miles de jubilados en las provincias, a los que cada vez les cuesta más llegar a fin de mes.
Uno de los gobernadores aliados a Milei es Gustavo Sáenz. Ya en el pasado el gobernador salteño mandó a sus diputados Pamela Calletti, Pablo Outes y Yolanda Vega a votar junto con el oficialismo, aun sabiendo que perjudicaban a miles de comprovincianos,
Como ejemplo es posible recordar, justamente, cuando Milei obtuvo un apoyo de estos salteños al veto de la reforma jubilatoria en 2024. Ese día, los legisladores que le responden a Sáenz se abstuvieron y allanaron, de esta forma, el camino para que el Gobierno nacional sostenga el veto.
El sometimiento de los diputados saencistas a los libertarios es tal, que en la última sesión de la cámara baja, Pablo Outes votó en contra del financiamiento al Hospital Garraham.
Es por eso que todavía está en duda el posicionamiento del saencismo frente a estos sensibles. Lo mismo pasa con la ley de Emergencia en Discapacidad, uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.
