El intendente norteño sigue sumando escándalos. Ahora intentó que el Concejo Deliberante apruebe 548 Boletines oficiales, en donde hay serias irregularidades. Mimessi perdió su reelección, pero será ministro de Desarrollo Social de la provincia.
El todavía intendente de Tartagal Mario Mimessi, que fue confirmado como el próximo ministro de Desarrollo Social desde el 10 de diciembre, empieza a dejar su cargo envuelto en escándalos de envergadura, lo que podría traerle problemas.
En la última sesión del Concejo Deliberante de Tartagal, el Ejecutivo municipal decidió enviar 548 Boletines oficiales para que sean aprobados en un trámite exprés, por la mayoría simple, que le den al radical, ahora saencista, luz verde sin problemas.
Sin embargo, ante una férrea decisión de la oposición, el Expediente 17.725/23, enviado por Mimessi, fue girado a las comisiones correspondientes para su estudio más agudo.
Según algunos concejales, como el opositor Nicolás Arce, hay varias irregularidades, Entre otras, advirtieron transferencias directas, por más de $60 mil, a un Club del que el todavía intendente es parte. También se encontraron gastos injustificables para una Intendencia.
Además, de entre esos 548 boletines podría salir a la luz información relevante sobre qué ocurrió con los más de 20 mil bolsones que Mimessi compró durante la campaña, cuando pretendía ser reelecto como jefe comunal.
También entre esos expedientes podría haber un registro sobre quiénes fueron los encargados de llevar adelante las pocas obras que se hicieron en la ciudad durante estos años y los montos, ya que, hasta el momento, no hay ninguna información.
Pero estas irregularidades no fueron las únicas durante la gestión Mimessi: vale recordar el escándalo por corrupción, cuando Carla Cordero, una de las funcionarias más cercanas al intendente, fue denunciada por cobrar “retornos” a mujeres para hacerlas beneficiarias del Programa Acompañar, destinado a mujeres víctimas de violencia de género.
Por el hecho, Cordero fue imputada por la Justicia y el caso rápidamente fue silenciado, al menos en Tartagal.
Otro de los escándalos que estalló en la ciudad norteña ocurrió en 2021, cuando las hermanas Paola Díaz, concejala radical de Tartagal, y Rosa Díaz, defensora oficial civil, ambas de confianza de Mimessi, vendían parte de las donaciones recibidas desde distintas partes del país para las comunidades wichí de la zona. A la otra parte de esas donaciones la “guardaban” para la campaña del “Gato”.
El último gran caso de presunta corrupción que involucró a Mimessi tiene que ver con los 153 mil dólares que habían quedado de la gestión anterior y que habrían sido transferidos desde banco Macro hacia otra entidad bancaria y luego extraídos.
Demasiado premio
En su nuevo cargo, Mario Mimessi deberá recibir a diferentes movimientos sociales, los mismos que denunciaron que el intendente le otorgó trabajo a “fundaciones fantasmas” y excluyó a las formalmente constituidas y a trabajadores de la zona.
Mimessi manejó la ayuda social discrecionalmente y a su antojo. El Ejecutivo nunca respondió pedidos de informes por parte del Concejo Deliberante.
Por todos estos casos, entre otros más, resulta llamativa la designación como ministro de Desarrollo Social de la provincia. Un cargo que será central en un contexto económico más que complicado, en el que la ayuda social será vital para muchos. Demasiado premio para alguien tan cuestionado.
