Tras conocerse que el municipio contrató a Julio De Vita, el Concejo Deliberante reclama conocer funciones, horarios y lugares de trabajo. La oposición busca que el Ejecutivo explique cómo administra su planta de personal.
El nombre de Julio Ramón De Vita quedó en el centro de una discusión política que ahora deberá responder formalmente la Municipalidad de Tartagal. El Concejo Deliberante aprobó un pedido de informes para conocer los detalles de su vínculo con el municipio, luego de advertirse que el periodista figura como empleado municipal mientras desarrolla su actividad profesional en Salta Capital.
La situación generó cuestionamientos de la concejal radical Margarita Rauch, quien llevó el tema al recinto y reclamó precisiones sobre una relación laboral que, hasta ahora, aparece rodeada de interrogantes. La pregunta es concreta: qué función cumple De Vita para la Municipalidad de Tartagal, dónde la desarrolla y bajo qué condiciones fue incorporado.
Rauch puso el caso sobre la mesa al advertir que, mientras trabajadores municipales esperan durante años definiciones sobre su situación laboral, aparece una resolución que incorpora a De Vita a la estructura municipal. “Queremos reunión con los gremios para saber cuál es la apreciación que tienen cuando una persona demora años y, sin embargo, vemos una resolución donde mencionan al señor Julio Ramón De Vita, que cumple funciones desde la Capital de la provincia de Salta, como empleado municipal”, sostuvo la edil.
El planteo no apunta solamente a establecer si De Vita tiene o no una relación laboral con el municipio. El Concejo quiere conocer qué trabajo realiza concretamente, cuáles son sus horarios y cuál es el lugar en el que presta servicios. Es decir, busca que el Ejecutivo de Franco Hernández Berni explique qué hay detrás de esa designación y cuál es la contraprestación que recibe la Municipalidad.
El expediente N° 19.944/2026 terminó ampliando todavía más el interrogante. A partir de las explicaciones recibidas durante la discusión, surgió la posibilidad de que existan otros casos de trabajadores vinculados al municipio que también desarrollan sus tareas fuera de Tartagal. Por eso, el pedido incluye la nómina de contratados, sus funciones, horarios y lugares de trabajo.
Pero De Vita es el caso que abrió la puerta. Su nombre aparece formalmente ligado a la Municipalidad y el Concejo ahora pretende determinar qué hace exactamente para la administración de Hernández Berni. La cuestión cobra otra dimensión cuando la propia discusión legislativa pone en contraste esa situación con la de empleados que llevan años esperando regularizaciones o respuestas sobre sus condiciones laborales.
El pedido de informes, entonces, no es un trámite menor. Es el mecanismo que eligió el Concejo para obligar al Ejecutivo a poner información concreta sobre la mesa. Y en el centro de esa discusión aparece De Vita: un periodista que ejerce su actividad profesional en la Capital salteña y que, al mismo tiempo, figura como empleado de la Municipalidad de Tartagal.
Ahora será Hernández Berni quien deberá explicar qué función cumple De Vita, cómo se instrumentó su incorporación y qué otros casos existen dentro de la estructura municipal.

