La semana pasada saltó la ficha con un ministro conocido como loro, aunque no el que vende adoquines, sino el que maneja las cuentas provinciales.
Nos referimos al ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, quien hizo un comentario en la televisión que vale ser mencionado.
Sobre todo porque clarifica sus simpatías hacia la banca de la flia Brito en un contexto que deja la vista de todos el escaso margen de interes y beneficios que ofrece el Macro para los salteños.
Todo empezó cuando se conoció que el Ente Regulador constituyó dos plazos fijos en el banco Patagonia por $220 millones. La decisión fue tomada por Carlos «Uluncha» Saravia para preservar el valor adquisitivo del dinero advirtiendo que la tasa de interés ofrecida por el Banco Macro era menor a la establecida por otras entidades.
En intereses se ganó casi 20 millones de pesos pero, increíblemente, la valiente y acertada jugada del «Uluncha» fue cuestionada. Dib Ashur, por TV, impugnó: «Carlos Uluncha Saravia está equivocado porque tenemos la mejor tasa que se puede conseguir», aseguró. Como fuese, porque nada es claro cuando hablamos de estos temas, el único que conoce detalles es el propio jefe de la cartera económica, o dicho de otra manera, las cifras de la provincia con Brito y el negocio multimillonario que realizan y todo lo que exprimen de ganancia, no figura en ninguna parte, solo en las carpetas del ministro.
La información oficial muestra que en Salta, al banco Macro se le paga por el convenio de agente financiero más de 5.000 millones de pesos por año y que el contrato- que fue prorrogado por Urtubey- Parodi hasta el 2026.
Además el negociado se amplía si se tiene en cuenta que el Macro maneja más de 100.000 cuentas de sueldos con clientes que son cautivos usuarios de tarjetas y de solicitud de creditos. A esto debe sumarse las ganancias del Macro con las cuentas judiciales inmovilizadas cuyos fondos el banco maneja a discreción. Ello junto a las que administra y custodia de municipios y entes autárquicos.
¿Cuánto es el monto que se paga al Macro por comisiones vinculadas con todas las operaciones financieras que realiza la Provincia de Salta? es una pregunta que sobrevuela pero que no encuentra respuesta porque sería una cifra colosal que dejaría en evidencia el negociado monumental.
El ejemplo santafecino
En Santa Fe, el banco del grupo Petersen y la familia Eskenazi pagan cientos de millones para ser agente financiero y trabajar con las cuentas de todos los empleados públicos y de los organismos estatales.
El contrato en Santa Fe exige al agente financiero que pague el 3,6% de la masa salarial anual durante los tres primeros años de concesión; y un 4,1% durante los dos últimos que se aproximan a $400 millones al año.
Pocos lo advirtieron y vale tenerlo en cuenta: a Dib Ashur no le gustó para nada que los plazos fijos se salgan de su control. Tal vez su apodo sea porque le gusta picotear de todos lados, dijo un comentarista avezado en las internas palaciegas.
