Ese es el monto que a los productores con campo propio les queda de rentabilidad tras los descuentos impositivos correspondientes.
El gerente de la Asociación de Productores de Granos del NOA (Prograno), Lisandro de los Ríos, se refirió a los costos de producción de soja y maíz en Salta.
Según los registros, el rendimiento en la soja promedia en 2,7 toneladas por hectárea. La cotización de la legumbre ronda en los 235 dólares por hectárea, pero el precio neto queda en US$ 185.
Por cada hectárea cosechada, el productor tiene un ingreso bruto de US$ 634,5. Los gastos de comercialización restan US$ 135, de modo que el ingreso neto se reduce a US$ 499,5 por hectárea.
Los gastos directos (labranzas, semilla, agroquímicos, cosecha) totalizan 341 dólares por hectárea. La estructura agrega otros US$ 60, con los que el costo total de producción asciende a US$ 401 por hectárea.
En la cuenta final, a los productores con campo propio les queda un margen bruto de US$ 98,5 y una rentabilidad del 24,6% antes de impuestos. En campos arrendados, el resultado es negativo (-0,3%).
Los números del maíz
El rendimiento esperado en el maíz es de 5,5 toneladas por hectárea. El cereal cotiza a 140 dólares la tonelada, pero el precio neto queda en US$ 90.
Por cada hectárea cosechada, el productor obtiene un ingreso bruto de US$ 770. Los gastos de comercialización restan US$ 275, con lo cual el ingreso neto se reduce a US$ 495.
El costo total de producción en el cultivo de maíz asciende a US$ 397 por hectárea, lo que deja margen bruto de US$ 98 y una rentabilidad del 24,7% antes de impuestos y en campos propios. El margen de utilidad se achica a apenas un 3,8% con arriendos.
En la actividad vitivinícola
El sector vitivinícola de los Valles Calchaquíes no escapa a la alta carga fiscal que afecta a distintas producciones regionales. Fuentes de la asociación civil Bodegas de Salta señalaron a El Tribuno que el impacto de los impuestos sobre la actividad quedó reflejado en un estudio del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA).
El informe, publicado en mayo, señala que $64 de cada $100 que genera una bodega van al Estado en forma de impuestos. En el caso del productor primario de uvas, son $43 de cada $100.
La industria vitivinícola mueve $58.000 millones con las ventas de vinos en el mercado doméstico y 953 millones de dólares al año por las exportaciones.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea dividió opiniones entre las cámaras del sector. Bodegas de Argentina consideró que el acuerdo permitirá a la vitivinicultura ganar posiciones en el mercado externo.
Por su parte, la Corporación Vitivinícola Argentina manifestó que producciones subsidiadas en Europa podrían inundar el país con vinos baratos. El gobierno aclaró que los aranceles se eliminarán de manera gradual en ocho años.
Fuente de Información: El Tribuno
