“Necesitamos de sus votos para seguir sacando este país adelante. Por eso no le digo un montón de verdades que me encantaría decirle”.
La frase de Emilia Orozco contiene una admisión mucho más importante que la chicana que la rodea. Hay cosas que la senadora quiere decirle a Gustavo Sáenz y decide callar porque necesita los votos de sus legisladores.
A la vez admite que su jefe le pidió que no ataque al mandatario. En política el silencios también es moneda de cambio, sobre todo cuando quien los admite ocupa una banca en el Senado y reconoce públicamente que una necesidad parlamentaria condiciona lo que está dispuesta a decir.
Después intentó despejar cualquier sospecha sobre sus intenciones en Salta asegurando que su espacio trabaja únicamente para “Milei 2027”.
Orozco fue elegida para representar a los salteños. Sin embargo, su propia definición coloca como horizonte nacional: Milei 2027. No habló de un proyecto provincial, no explicó qué pretende hacer su espacio con la provincia ni aclaró si piensa disputar la Gobernación.
Sí tuvo tiempo para decirle a Sáenz: “Si usted estuviera seguro de su gestión, que claramente quiere ser reelecto, quédese tranquilo. De acá lo único que hacemos es trabajar por Milei 2027, no se ponga nervioso”.
La frase puede leerse, como quedó dicho, como una confirmación de prioridades. Medios nacionales vienen informando sobre conversaciones entre la Casa Rosada y gobernadores aliados, entre ellos Sáenz. Según publicó La Política Online, en esas negociaciones habría aparecido la posibilidad de un esquema de no agresión territorial en Salta: que Orozco no compita por la Gobernación en 2027 y que el espacio libertario impulse un candidato de “baja intensidad”, mientras los legisladores que responden a Sáenz acompañan proyectos impulsados por Nación, entre ellos la eliminación de las PASO.
Orozco acusa a Sáenz de haber tenido que “mendigar apoyo a los funcionarios nacionales”. Sin embargo, sus propias declaraciones indican que está a la orden del día un pacto de no agresión.
La cuestión tampoco pasa por exigirle a Orozco que deje de apoyar a Milei. Tiene todo el derecho a hacerlo. Lo que corresponde preguntar es otra cosa: ¿qué negocia su espacio en Salta mientras declara que su prioridad es Milei 2027?
Si Orozco tiene “un montón de verdades” que no puede decir sería interesante conocerlas.¿Qué calla Emilia Orozco? La pregunta quedó instalada por sus propias palabras.
